Noticias de Arquitectura


No hay que olvidar que el Empire State se construyó en plena recesión
mayo 24, 2009, 3:11 pm
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Domingo, 24-05-09
POR FREDY MASSAD
Apenas veinticuatro horas después del anuncio de que se le otorgaba el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, hablando desde Nueva York, en la voz de Norman Foster reverbera aún la satisfacción por este reconocimiento. «Me siento verdaderamente feliz de haber recibido este premio», afirma.


El Arco que no fue
mayo 7, 2009, 3:26 pm
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Antonio Toca Fernández

18 CULTURA R E F OR M A – Miércoles 6 de Mayo del 2009

Eero Saarinen, el famoso arquitecto norteamericano autor del Arco de San Luis Missouri –de 200 metros de altura, fue miembro del jurado internacional del concurso para la Opera de Sidney. Saarinen llegó tarde a la reunión para decidir cuál proyecto sería el ganador. Los jurados ya habían escogido algunos proyectos; pero Saarinen, sin dudar, tomó las láminas del proyecto que más le impresionó y les dijo: Si quieren un edificio, escojan cualquiera de esos; pero si quieren además un símbolo para la ciudad, éste es el mejor. El proyecto que seleccionaron fue el de Jorn Utzon, que es ahora símbolo de la ciudad de Sidney. Esa historia puede ser parte de la mitología que siempre se construye alrededor de esos edificios; sin embargo, revela la diferencia fundamental que hay entre un edificio y un símbolo.

Desgraciadamente Saarinen no fue parte del jurado del reciente Concurso para diseñar el Monumento conmemorativo (Arco) para celebrar el Bicentenario de la Independencia. Murió en 1961 y no pudo ver construido su Arco, que es ahora también el símbolo de la ciudad de San Luis. El jurado, en su apresuramiento por tener un proyecto ganador, no se dio tiempo para saber distinguir entre un símbolo y una obra. No pudo ver que se requería un símbolo del siglo 21 para la Ciudad de México; como lo es del siglo 20, la Columna de la Independencia, con el ángel que la remata. Sólo con la excusa de que se actuó con mucha prisa –dos días para juzgar treinta y cinco proyectos– se entiende que se confundieran de tal manera. Su rigidez al rechazar cualquier Arco, porque determinaron que era anacrónico, les llevó a rechazar un símbolo de extraordinaria elegancia –otorgándole un modesto tercer lugar. El Anillo, propuesto por los arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Fernando Romero, con la extraordinaria solución estructural del ingeniero Oscar de Buen, es uno de los símbolos más poderosos que se presentaron en el concurso; pero no fue el único; hay también otros Arcos, o Marcos, con la posibilidad de convertirse en símbolos. Sin embargo, la fuerza de ese Anillo, como remate del eje histórico del Paseo de la Reforma es única; como lo es su forma: un círculo perfecto, contundente.

Es una pena que los proyectos se presenten –en el domo instalado temporalmente frente a la Puerta de los Leones– con videos que poca justicia hacen al esfuerzo de los participantes; pero aun así, el Anillo sobresale. Es una solución simple y creativa, que integra un Aro en forma de cinta de Moebius y un diseño estructural audaz. Cien metros de diámetro, un impresionante remate visual entre dos torres verticales de 200 metros de altura –la Torre Mayor y la que construirá Bancomer– y una plaza subterránea que además de integrar esa zona, ahora anodina y fragmentada, es un espacio público muy atractivo.

¿Exagero? Lo notable es que si se visita la exposición de videos, no de maquetas –porque con ellas sería más evidente el grave error que se cometió– se puede comprobar que el público sabe apreciar lo que ve. Por mucho, el favorito de la mayoría es el Aro. ¿Hay otros que la gente prefiere? Claro, algunos Arcos, Marcos, Columnas, o el conjunto de la Guerra de las Galaxias.

Es una lástima que Saarinen muriera; se necesitaba su certero criterio para que el jurado distinguiera, en este concurso, la enorme diferencia entre una obra, y un símbolo. Una obra se construye, un símbolo se fortalece por y con la gente. Lástima, porque el Arco que no fue, es el símbolo que la Ciudad de México necesita y que tampoco vieron las autoridades del Gobierno Federal y del Distrito Federal. Un círculo de esperanza, identidad y unidad: una verdadera utopía que ahora necesitamos desesperada mente. El Anillo es un símbolo moderno, poderoso y contundente.

Basta ver algunas imágenes para comprender que el Anillo es el símbolo que ese lugar debería tener. Sería inconfundible en México y en el mundo; no hay otro igual en ninguna ciudad. Otra oportunidad perdida. ¡Lástima que Saarinen no fue parte del jurado!

Para evitar suspicacias aclaro que trabajé para el arquitecto Ramírez Vázquez en la década de los años sesenta. No he tenido, ni tengo, alguna asociación con él desde entonces y mi opinión es a título personal. Sin embargo, al visitar la exposición de los proyectos para el Arco, quedé impresionado por el Anillo que es –como la mayoría de los grandes proyectos– fruto de la integración del talento de varios jóvenes, uno de noventa años, el ingeniero Oscar de Buen, igualmente joven, y otro de menos de cuarenta. Un ejemplo de colaboración para todos.nueva-imagen



L’opéra d’Oslo, prix européen d’architecture contemporaine 2009
abril 30, 2009, 4:24 pm
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Milena Chessa avec le Bulletin européen du Moniteur | 29/04/2009 | 16:53 | Culture

La Commission européenne et la Fondation Mies van der Rohe ont désigné le 29 avril le bâtiment lauréat du prix européen d’architecture contemporaine 2009 : l’opéra national de Norvège à Oslo, conçu par l’agence Snøhetta.

“L’opéra et ballet national de Norvège à Oslo est plus qu’un bâtiment, c’est un don à la ville”, a estimé le président du jury du prix Mies van der Rohe 2009, Francis Rambert, également directeur de l’Institut français d’architecture. Pour cette oeuvre, les architectes Kjetil Trædal Thorsen, Tarald Lundevall et Craig Dykers de l’agence norvégienne Snøhetta recevront un chèque de 60000 euros de la Commission européenne qui soutient cet événement biennal. L’édifice émerge du fjord au bord duquel il est construit tel un iceberg. Son toit blanc en marbre de Carrare, culminant à 32 mètres, est incliné afin d’y accueillir les promeneurs. A l’intérieur, trois salles de 1350, 400 et 200 places. Une grande partie des 38500 mètres carrés du bâtiment étant située sous le niveau de la mer, sa construction a nécessité la pose de 12000 m2 de palplanches. Il repose sur 28 kilomètres de piliers dont certains à moins 60 mètres. Les travaux ont duré cinq ans et coûté 525 millions d’euros. Supervisés par l’entreprise Statsbygg, ils ont été réalisés en grande partie par le major norvégien Veidekke. A noter qu’une mention spéciale, dotée de 20000 euros, a été attribuée au gymnase 46°09’N/16°50’E situé à Koprivnica, en Croatie, conçu par les jeunes architectes Lea Pelivan et Toma Plejic du Studio Up.



Navarro Baldeweg, premiado en la Bienal de Arquitectura
marzo 26, 2009, 4:02 am
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El santanderino, distinguido por sus Teatros del Canal, forma parte de la nómina de esta X edición que recalará en julio en Comillas 25.03.09 – G. BALBONA| SANTANDER El arquitecto y artista santanderino Juan Navarro Baldeweg sumó ayer un nuevo galardón a su densa trayectoria. Los madrileños Teatros del Canal, obra del creador cántabro Premio Nacional de Artes Plásticas, obtuvieron el Premio de Arquitectura de la X Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU), por conjugar «excelencia arquitectónica y urbana, contenido cultural y poética del espacio», según el fallo del jurado hecho oficial ayer. Treinta y cuatro obras de arquitectos españoles fueron seleccionadas como finalistas, entre un total de 513 propuestas, casi un 50%más que en la anterior, en la X Bienal que recalará el próximo mes de julio en Comillas. Entre los finalistas -31 repartidos por el territorio nacional y tres en el extranjero-, figuraba también el Pabellón de España de la Expo de Zaragoza. El jurado estaba integrado por representantes del Ministerio de Vivienda y del resto de instituciones organizadoras, entre las que se halla la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, y por arquitectos y expertos. La entrega de los premios, que no tienen dotación económica, tendrá lugar en julio durante la celebración de la Bienal en el Palacio de Sobrellano. Altamira El arquitecto y pintor santanderino Navarro Baldeweg intervendrá precisamente el próximo viernes, dentro del ciclo de conferencias que el Colegio de Arquitectos de Cantabria ha organizado en Santander con motivo de su 25 aniversario. El creador se graduó en 1965 en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, donde también se doctoró en 1969. Impartió clases en esta escuela, en la que introdujo una visión conceptual de la arquitectura frente a las visiones formalistas del catedrático Javier Carvajal o las tectónicas del catedrático Vázquez de Castro. En lo formal, su trabajo arquitectónico ha sido relacionado con el de sus contemporáneos Alvaro Siza Vieira y Rafael Moneo. Entre sus obras figuran la Casa de la lluvia (Liérganes); Molinos del Río Segura (Murcia); Palacio de Congresos y Exposiciones de Salamanca y Cádiz; Museo y Centro Cultural Salvador Allende (Chile); o el Museo de Altamira, en Santillana. Ha simultaneado su carrera como arquitecto con el estudio y la práctica de la pintura, la escultura y trabajos que críticos de arte como Ángel González, Juan José Lahuerta o William Curtis han relacionado con las vinculaciones de las vanguardias artísticas del siglo XX con líneas de tradición arcaica.



“Los arquitectos se creen superior a todos, incluso a los artistas”
marzo 25, 2009, 3:22 am
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«Busco inquietar, no el espectáculo», asegura Cirugeda, que hoy imparte una conferencia en Aula de Cultura de SUR
24.03.09 –


Paloma Sobrini: Hoy el poder se refleja en : “a ver quién tiene la torre más alta”
marzo 22, 2009, 4:45 pm
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Ha dejado dicho en una mesa redonda organizada por la Fundación Barreiros que el futuro de la arquitectura española lo construirán mayoritariamente las mujeres: ya son un 65 por ciento en esos estudios universitarios
Paloma Sobrini: «Hoy el poder se refleja en “a ver quién tiene la torre más alta”»

FOTO: DANIEL G. LÓPEZ
Frenética actividad
Madre de cuatro hijos y mujer enérgica, Sobrini (Madrid, 1955) impulsa una campaña para que el Plan Bolonia no quite a los arquitectos lo que da a los ingenieros (el grado de máster). Ya ha recogido 30.000 firmas en toda España.
Actualizado Viernes, 20-03-09 a las 10:12
—Primera mujer al frente del Colegio de Arquitectos de Madrid y le toca «comerse» la crisis.
—¡El momento es horroroso! El peor, porque obviamente nosotros vivimos del sector de la construcción. Se han reducido los visados de proyectos en un 40 por ciento respecto a 2007.
—¿Hemos tocado fondo?
—Hombre, pues ahí están los economistas para decirlo. Hemos notado un descenso de actividad bestial a partir de septiembre, y yo, en lo que me compete, critico las dificultades para obtener una licencia. ¡Es un momento en el que habría que poner una alfombra roja a quien solicita una, y lo que se le ponen son trabas!
—Aboga por que los arquitectos se impliquen más en el urbanismo. ¿Demasiado tarde, en vista del horrendo caos que acabo de divisar a ambos lados de la M-40?
—Los arquitectos nos hemos involucrado poco en los procesos que se han desarrollado en las ciudades. Hemos estado poco, y, además, al final en un planeamiento no es el arquitecto el que decide. Son decisiones políticas ante las que la sociedad debería ser más exigente.
—¿Son las «Cuatro Torres» templo de Satán (como las Kio en «El día de la Bestia») o piedra angular de un nuevo y deslumbrante «skyline» de Madrid?
—En la Edad Media el poder estaba en la Iglesia y el Estado, y entonces se construían catedrales y palacios. Ahora lo tienen las multinacionales y la Banca, lo que en arquitectura está produciendo un «a ver quién tiene la torre más alta» o el edificio más emblemático o llamativo. Yo no soy partidaria de los iconos porque los iconos no hacen ciudad ni aportan nada, pero, sin embargo, estos nuevos edificios de Madrid están muy bien localizados, al final del eje de La Castellana, y ahí vas viendo todo el proceso histórico, desde los palacetes a la parte financiera con el Banco de Bilbao, las Torres Kio y ahora el remate de las torres. Sí, han cambiado el «skyline» de Madrid y yo las apoyo. Están muy bien.

—Pero no le van los arquitectos estrella.

—Acepto que estamos en la época del «star system» y en todo surgen estrellas, ya sea en el cine, en el fútbol, en el mundo de las modelos, entre los cocineros o en la arquitectura. Con lo que soy crítica es con la tendencia a traernos a los de fuera. Un «divino» internacional no tiene por qué hacerlo mejor.
—¿Los grandes concursos son transparentes?
—¡De todo hay!
—Se lo digo porque al final casi siempre se lleva el gato al agua el arquitecto archifamoso. Parece que las administraciones optan por cubrirse las espaldas con un nombre de prestigio.
—Es así, totalmente. Como cuando una multinacional compra un coche para un ejecutivo y piensa: «con un Mercedes no me equivoco. Si sale malo la culpa será de Mercedes. mientras que si elijo otro sin tanto nombre y sale malo la culpa será mía».
—Hablemos de sexos: ¿comulga con las cuotas?
—Yo no estoy aquí por una cuota, me he ganado a pulso este cargo. Comencé a trabajar en la institución colegial hace muchos años porque me parece que es importante para los arquitectos y nos ayuda. Ahora, en el ejercicio profesional el 30 por ciento somos mujeres, y de aquí a quince años seremos mayoría, pues ahora ya el 65 por ciento de los estudiantes de la Escuela Superior son chicas. Creo que el género no tiene nada que ver con la arquitectura. Somos profesionales. Si las mujeres ascienden no es porque los hombres las hayan puesto ahí. Para nada.


Dominique Perrault: “Voté a Sarkozy para zarandear a la izquierda”
febrero 21, 2009, 11:25 pm
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El Museo ICO de Madrid expone 25 proyectos del autor de la Biblioteca Nacional de Francia, que fue arquitecto de cabecera de François Mitterrand.

Dominique Perrault. Foto: FERRAN NADEU
Dominique Perrault. Foto: FERRAN NADEU

NÚRIA NAVARRO

–Fue usted arquitecto de cabecera de Mitterrand.
–Con Mitterrand fui un arquitecto sedentario. Trabajaba por y para Francia. Tras su muerte me convertí en un arquitecto nómada. Empecé a desarrollar mis proyectos fuera.

–¡Y a votar a la derecha!
–Voté a Sarkozy para la presidencia de la República.

–¿Culpa de Carla Bruni?
–¡Ella no existía cuando le voté! Le di mi voto a Sarkozy para zarandear a la izquierda. Yo soy de izquierdas.

–Extraña forma de serlo.
–Es en la oposición donde surgen las nuevas ideas. La izquierda francesa, que fue fantástica, hoy es histórica. No es la izquierda del futuro.

–¿A Sarkozy le interesa la arquitectura?
–Tiene una concepción más cercana a la del general Charles de Gaulle.

–¿Y eso es bueno o es malo?
–A él le interesa la transformación de las ciudades. Mientras que Mitterrand apostó por los edificios simbó- licos, Sarkozy quiere trazar un nuevo plano de París, un conjunto urbano mayor, más alargado. Su estrategia es el fomento de los recursos.

–La suya es modificar el paisaje.
–Yo vengo de Auvernia, del centro de Francia, una región con pocos habitantes y mucha naturaleza. Aunque mi padre era ingeniero, mis abuelos eran payeses. Crecí entre bosques y volcanes. Mi arquitectura se introduce en la tierra. Hunde raíces. De algún modo, busca desaparecer.

–La no-arquitectura.
–Eso tiene que ver con mi investigación sobre la percepción. La arquitectura es algo físico. Algo que se ve, que se siente, que penetra, que nos rodea… Pero la desaparición de la arquitectura es como la desaparición del arte, ¿sabe?

–¿Qué quiere decir?
–Las vanguardias dijeron que el arte había muerto y los críticos de mediados del siglo XX lo regeneraron. De la desaparición apareció una nueva percepción. Así, la ausencia del edificio crea otra percepción del entorno. Un paisaje…

–Que mira al cielo.
–Sí. La Biblioteca Nacional de Francia es, con sus cuatro torres de 79 metros que se elevan, un edificio místico. Mitterrand dijo; “Es un edificio que hunde sus raíces en el suelo y que se lanza al cielo”.

–¿Es usted tan católico como él?
–Soy un católico francés. Francia es católica. Esa es mi tradición cultural. Tengo muy presentes esos grandes edificios ligados a la eternidad que, de algún modo, buscan la universalidad. Me importa esa dimensión que sobrepasa al hombre, que le trasciende.

–Es muy difícil de etiquetar, la verdad.
–Mi modelo es Picasso, capaz de hacer cada día algo distinto. Yo pretendo una arquitectura del presente, liberada de cargas históricas, espon- tánea.

–¿Algún sueño?
–Ser arquitecto es construir muros. Pero cuando construyes un muro, separas el espacio en dos. Mi investigación es construir muros que protejan, pero que no separen.

–Eso tiene un sentido político.
–La arquitectura es política.

–¿Un edificio nos puede hacer mejores?
–Un lugar que amamos, como una persona que amamos, nos transforma.

–¿Cómo transforma la crisis la vida de un arquitecto estrella?
–Hay un inmovilismo general. Cuando se recupere la confianza, todo volverá a funcionar. De todos modos, esta crisis servirá para reflexionar, para rebajar los efectos negativos de la globalización, que es esa dimensión mediática, de espectáculo, de la arquitectura.

–Oiga, ¡también usted viaja en el bus de las divas!
–Quizá, pero ese bus funcionará a partir de ahora con gasolina vegetal.

–Hablando de divas: Jean Nouvel tiene el Pritzker y usted no.
–¡Soy 10 años más joven que él! Aún tengo tiempo de tenerlo, ¿no?

–¿Le gusta Barcelona tanto como a él?
–Es una ciudad con energía suficiente como para reinventarse continuamente. Primero fueron los Juegos Olímpicos, luego el Fòrum…

–Es una ciudad empeñada en coleccionar obras de todos ustedes…
–Lo interesante de la globalización es esta fantástica posibilidad de, como las abejas o los pájaros, transportar un grano y plantarlo en otra ciudad, de modo que se convierta en un árbol. Es un proceso de fertilización de ciudades.

–¿Dónde fertiliza mejor?
–En España. Yo amo a España y España me ama a mí.



Lo malo de la torre Pelli es el lugar elegido, no que sea un rascacielo
febrero 15, 2009, 6:58 pm
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Viernes, 13-02-09
José Núñez Castain, que además de ser arquitecto es uno de los pilares fundamentales del Partido Andalucista, con el que llegó incluso a presentarse a las elecciones municipales de Sevilla hace 9 años, participó ayer en las jornadas «Construcción en altura en ciudades históricas» que organizan el Colegio de Arquitectos y el Ateneo. Núñez desglosó las razones por las que rechaza la construcción de la llamada Torre Pelli de Cajasol usando argumentos «elementales» de Arquitectura y Urbanismo para llegar a la conclusión de que «el problema es el lugar elegido y la cantidad de metros que han metido, no el rascacielos en sí mismo». Y es que, según el andalucista, «el paisaje de una ciudad está configurado por el territorio y por su cultura y por esa razón todos los territorios son singulares. Los paisajes se hacen gracias a las acciones de determinadas culturas sobre determinados territorios. Lo que no podemos hacer es situar cualquier arquitectura en cualquier lugar, porque eso produce choques».
Desde esa premisa, Núñez subrayó que «el modelo universal de las ciudades actuales tiene el error de que ignora el territorio en el que están situadas, sobre cualquier territorio siempre se hace la misma ciudad. Eso ha configurado un paisaje mal resuelto. La ciudad contemporánea está llena de conflictos, de impactos, de ruido. No hemos logrado en el mundo moderno construir una ciudad mejor que la del pasado».
Con estos cimientos, el arquitecto comenzó a construir su teoría sobre el rascacielos en Sevilla. «Aquí se ha pasado de lo urbano a lo metropolitano, ya no se puede solucionar la ciudad desde cada término municipal. Ha habido muchos planes generales y pocos territoriales». Núñez abordó las razones por las que rechaza la torre Cajasol basándose en tres presupuestos: por qué, dónde y cómo hay que hacer un rascacielos. «En el apartado de los porqués hay varias razones: porque puede servir para una ciudad que busca un icono nuevo de referencia, que no es el caso de Sevilla, que tiene su propio icono en la Giralda; y porque vaya a liderar un nuevo parque tecnológico, que tampoco es el caso, ya que éste es un rascacielos terciario normal». Pero Núñez no se opuso a la Torre Pelli cerrándose en banda, sino que aportó nuevas posibilidades para su construcción: «Lo lógico es que el plan lo sitúe fuera de Sevilla, como en el Aljarafe, para que la gente no tenga que bajar».
En lo relativo al lugar elegido, el arquitecto señaló que debe levantarse «donde marquen los planes territoriales y aquí no hay ningún plan que marque alta edificabilidad, por lo que este rascacielos va en contra de lo que dice el plan. Además, debe tener un gran apoyo infraestructural y tiene que estar integrado con el paisaje cultural, y a mí me parece que provoca un impacto con respecto al paisaje del río».
Núñez explicó que hay un tercer baremo a tener en cuenta, que es «el menos importante» y que, sin embargo, es el que más debate está produciendo en Sevilla. «Si el rascacielos es bello o no es una cuestión menor. Personalmente, tengo mis dudas sobre un rascacielos de cristal en este clima. No discuto la cualificación de Pelli, que ha hecho muchos rascacielos, pero no se trata de construir por construir».
En definitiva, el ponente concluyó que el problema es «dónde se va a poner ese edificio, porque eso va a ser un atasco. No estoy de acuerdo con este lugar y con esta edificación. Si se ocuparan esos miles de metros en otro lugar y por otras razones estaría de acuerdo con el rascacielos de Pelli, porque el problema es la cantidad de metros que han metido y el lugar elegido, no el rascacielos en sí mismo. La cuestión no es Pelli sí o Pelli no. La clave es que ni siquiera hace falta demostrar que ese punto en el que se quiere construir la torre está colapsado todas las mañanas. Lo que hay que preguntarse es qué va a pasar cuando pongan en esa zona 4.000 plazas de aparcamiento y ocupen 68.000 metros».


El arquitecto Steven Holl gana el premio Fronteras del Conocimiento de BBVA
febrero 15, 2009, 6:27 pm
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Publicado el 28-01-2009 , por V. Moreno

El Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Artes, dotado con 400.000 euros, ha sido concedido esta mañana al arquitecto estadounidense Steven Holl. Nacido en 1947, es conocido como el “más europeo de los arquitectos americanos” por su acercamiento humanístico a la creación arquitectónica.

El presidente del jurado y crítico de música clásica, Reinhard Bremeck, dio a conocer el fallo en el que se destacaba “el equilibrio de la obra de Holl, que conjuga espíritu de vanguardia con las necesidades sociales y del entorno, así como la proyección internacional de su trabajo, su visibilidad en distintos foros culturales y su presencia en entornos académicos de prestigio”.

Steven Holl dijo sentirse orgulloso por recibir “un premio que concede tanta importancia a la interrelación de las artes. Creo que sólo así la arquitectura alcanza su mayor dimensión”. En su intervención, el arquitecto resaltó que “los nuevos retos de su profesión pasan por recuperar del espacio urbano, tanto público como privado, y que la concienciación de la ecología y del medio ambiente se traspase a los proyectos”.

Actualmente, Holl cuenta con dos estudios situados en Nueva York y Pekín, donde construye el proyecto ‘Linked Hybrid’, un espacio de 220.000 metros cuadrados ubicado muy cerca de la Ciudad Prohibida.



ARCHITECTE DE LA DIFFERENCE
febrero 15, 2009, 5:23 pm
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FRANCOIS DELETRAZ
19/12/2008 | Mise à jour : 16:23 | Commentaires 1 | Ajouter à ma sélection

Jean Nouvel est un oiseau libre. Pour le comprendre, rien de mieux que d’aller à Lucerne, en Suisse, de partir à pied de la gare, de s’avancer jusqu’à l’auditorium et de s’arrêter devant cette salle de concert sous son toit qui s’avance insolemment vers le lac, sans un poteau, comme s’il était soutenu par l’air. L’impression est inouïe, mariage total de la modernité, de l’esthétisme et de la nature. Ainsi va Jean Nouvel, artiste iconoclaste, indépendant, « arrogant » diront ses détracteurs, se battant contre l’architecture « répétitive » et fustigeant l’appartenance à un style ou à une école. Visionnaire, il s’est par exemple battu pour que les Halles, à Paris, fassent l’objet d’un projet prestigieux. Il y a deux ans, il a osé, avec le musée du Quai Branly, poser un bâtiment multi colore à côté de la tour Eiffel, dans un quartier figé pour l’éternité. A Lyon, il a imposé un opéra tout noir surplombé d’une immense verrière.

Car Jean Nouvel est un militant du renouvellement urbain. Un avocat de l’espace. « Tours, barres, peu importe, tout dépend de la taille des appartements, du plaisir que l’on éprouve à y vivre… » Et de lancer un appel aux politiques afin qu’ils optent pour un logement social différent, qui ne se croie plus obligé « de cloner les maisons ». Autre marotte, le coût global, dont il est un ardent défenseur, à ne pas confondre avec le coût de la construction, qui ne prend pas en compte le coût de l’exploitation. « Sans coût global, il n’y aura pas de développement durable, dit-il. Les problèmes d’énergie, d’effet de serre sont avant tout politiques. Or, les villes ne sont pas construites sur des principes de développement durable, mais de rentabilité. »

On l’a compris, l’architecte n’est pas qu’un bâtisseur : il se veut aussi citoyen et compte bien faire bouger les choses. N’est-ce pas lui qui créa le syndicat des architectes, en opposition à l’ordre des architectes, qui a mis sur pied une consultation internationale pour l’aménagement des Halles, qui dans son manifeste de Louisiana (du nom du musée d’art moderne de Copenhague lui ayant consacré une exposition en 2005) lança un ardent plaidoyer contre « l’architecture qui annule les lieux, les banalise, les violente » ? L’architecture qu’il défend, au contraire, « révèle géographies, histoires, couleurs, végétations, horizons, lumières. Avec insolence et naturel, elle est au monde, elle vit. Elle est unique ».

C’est tout cela que le jury du Pritzker Prize a voulu récompenser en lui décernant en 2008 cette distinction considérée comme le « Nobel de l’architecture ». Saluant « son imagination, son exubérance et son besoin insatiable d’expérimentations créatives », un éloge qui lui va droit au cœur, lui qui entend toujours tout « repenser », qui se veut à l’affût de solutions nouvelles « pour résoudre les problèmes ».

Depuis Lucerne, Jean Nouvel est entré dans la cour des très grands. Aussi son agence, qui emploie une centaine d’architectes, ne chôme-t-elle pas. Parmi les projets immédiats, un bâtiment en forme de mille-feuille pour la Philharmonie de Paris, programmé pour 2012 dans le parc de la Villette, une nouvelle tour audacieuse à New York à côté du MoMa, un auditorium à Copenhague… Il est l’un des chefs de file incontestés de la nouvelle architecture française, celle qui rayonne dans le monde entier.