Noticias de Arquitectura


Dominique Perrault: “La arquitectura ideal es aquélla que protege sin excluir”
marzo 7, 2009, 3:09 pm
Filed under: Perrault

El arquitecto francés Dominique Perrault aseguró esta noche que “la arquitectura ideal es aquella que protege sin excluir”, en la que destacó la figura de las vallas metálicas, los muros “ideales” para la comunicación entre exterior e interior en sus obras públicas.

En un encuentro celebrado en el Instituto Francés de Madrid, organizado por la Fundación ICO con motivo de su actual exposición sobre el autor, Perrault comentó sus principales proyectos en construcción, con especial atención a las edificios esbozados en la capital de España.

Entre sus proyectos en Madrid, Perrault subrayó la importancia de la Caja Mágica -el Centro Olímpico de Tenis incluido en la candidatura de la ciudad para los Juegos de 2016-. Según el creador de la Biblioteca François Mitterrand, el estadio, que será inaugurado en mayo con motivo del Master Series de Madrid, “muestra la capacidad de la arquitectura para transformar la calidad de una localidad”.

Anuncios


Dominique Perrault: “Voté a Sarkozy para zarandear a la izquierda”
febrero 21, 2009, 11:25 pm
Filed under: Perrault, Uncategorized | Etiquetas:

El Museo ICO de Madrid expone 25 proyectos del autor de la Biblioteca Nacional de Francia, que fue arquitecto de cabecera de François Mitterrand.

Dominique Perrault. Foto: FERRAN NADEU
Dominique Perrault. Foto: FERRAN NADEU

NÚRIA NAVARRO

–Fue usted arquitecto de cabecera de Mitterrand.
–Con Mitterrand fui un arquitecto sedentario. Trabajaba por y para Francia. Tras su muerte me convertí en un arquitecto nómada. Empecé a desarrollar mis proyectos fuera.

–¡Y a votar a la derecha!
–Voté a Sarkozy para la presidencia de la República.

–¿Culpa de Carla Bruni?
–¡Ella no existía cuando le voté! Le di mi voto a Sarkozy para zarandear a la izquierda. Yo soy de izquierdas.

–Extraña forma de serlo.
–Es en la oposición donde surgen las nuevas ideas. La izquierda francesa, que fue fantástica, hoy es histórica. No es la izquierda del futuro.

–¿A Sarkozy le interesa la arquitectura?
–Tiene una concepción más cercana a la del general Charles de Gaulle.

–¿Y eso es bueno o es malo?
–A él le interesa la transformación de las ciudades. Mientras que Mitterrand apostó por los edificios simbó- licos, Sarkozy quiere trazar un nuevo plano de París, un conjunto urbano mayor, más alargado. Su estrategia es el fomento de los recursos.

–La suya es modificar el paisaje.
–Yo vengo de Auvernia, del centro de Francia, una región con pocos habitantes y mucha naturaleza. Aunque mi padre era ingeniero, mis abuelos eran payeses. Crecí entre bosques y volcanes. Mi arquitectura se introduce en la tierra. Hunde raíces. De algún modo, busca desaparecer.

–La no-arquitectura.
–Eso tiene que ver con mi investigación sobre la percepción. La arquitectura es algo físico. Algo que se ve, que se siente, que penetra, que nos rodea… Pero la desaparición de la arquitectura es como la desaparición del arte, ¿sabe?

–¿Qué quiere decir?
–Las vanguardias dijeron que el arte había muerto y los críticos de mediados del siglo XX lo regeneraron. De la desaparición apareció una nueva percepción. Así, la ausencia del edificio crea otra percepción del entorno. Un paisaje…

–Que mira al cielo.
–Sí. La Biblioteca Nacional de Francia es, con sus cuatro torres de 79 metros que se elevan, un edificio místico. Mitterrand dijo; “Es un edificio que hunde sus raíces en el suelo y que se lanza al cielo”.

–¿Es usted tan católico como él?
–Soy un católico francés. Francia es católica. Esa es mi tradición cultural. Tengo muy presentes esos grandes edificios ligados a la eternidad que, de algún modo, buscan la universalidad. Me importa esa dimensión que sobrepasa al hombre, que le trasciende.

–Es muy difícil de etiquetar, la verdad.
–Mi modelo es Picasso, capaz de hacer cada día algo distinto. Yo pretendo una arquitectura del presente, liberada de cargas históricas, espon- tánea.

–¿Algún sueño?
–Ser arquitecto es construir muros. Pero cuando construyes un muro, separas el espacio en dos. Mi investigación es construir muros que protejan, pero que no separen.

–Eso tiene un sentido político.
–La arquitectura es política.

–¿Un edificio nos puede hacer mejores?
–Un lugar que amamos, como una persona que amamos, nos transforma.

–¿Cómo transforma la crisis la vida de un arquitecto estrella?
–Hay un inmovilismo general. Cuando se recupere la confianza, todo volverá a funcionar. De todos modos, esta crisis servirá para reflexionar, para rebajar los efectos negativos de la globalización, que es esa dimensión mediática, de espectáculo, de la arquitectura.

–Oiga, ¡también usted viaja en el bus de las divas!
–Quizá, pero ese bus funcionará a partir de ahora con gasolina vegetal.

–Hablando de divas: Jean Nouvel tiene el Pritzker y usted no.
–¡Soy 10 años más joven que él! Aún tengo tiempo de tenerlo, ¿no?

–¿Le gusta Barcelona tanto como a él?
–Es una ciudad con energía suficiente como para reinventarse continuamente. Primero fueron los Juegos Olímpicos, luego el Fòrum…

–Es una ciudad empeñada en coleccionar obras de todos ustedes…
–Lo interesante de la globalización es esta fantástica posibilidad de, como las abejas o los pájaros, transportar un grano y plantarlo en otra ciudad, de modo que se convierta en un árbol. Es un proceso de fertilización de ciudades.

–¿Dónde fertiliza mejor?
–En España. Yo amo a España y España me ama a mí.



Dominique Perrault, la arquitectura hecha por y para el hombre
febrero 15, 2009, 9:35 pm
Filed under: Pais, Perrault | Etiquetas: ,

El autor de la Biblioteca Nacional de Francia expone 25 proyectos en la Fundación ICO

ÁNGELES GARCÍA – Madrid – 29/01/2009

Si hubiera que buscar una imagen para ilustrar la megalomanía cultural de François Miterrand, nada mejor que el edificio de la Biblioteca Nacional de Francia en París. Sus cuatro torres en forma de libros hicieron famoso en todo el mundo a su autor, el arquitecto Dominique Perrault (Auvernia, 1953). Pero como el propio artista dice, hay vida más allá de la Biblioteca, y para demostrarlo inaugura hoy en las salas de la Fundación ICO de Madrid una exposición donde muestra 25 proyectos creados después de su faraónica Biblioteca.

Procedente del Museo Georges Pompidou de París, la retrospectiva que ahora se puede visitar en Madrid presta especial atención a edificios construidos en España, como es el caso del Palacio de Congresos de León y el de la llamada Caja Mágica, el futuro centro Olímpico de tenis de Madrid que se inaugurará en un par de meses.

Pese al aparente cansancio que le produce la sola mención de la Biblioteca Nacional de Francia, Perrault escogió ayer precisamente este proyecto para hablar de la exposición. Situado entre maquetas, fotos y vídeos del proyecto con el que arranca la muestra, Perrault lamentó que la Biblioteca haya tapado el conocimiento de los muchos proyectos que ha realizado en su país. En cambio, precisó que no ha sido así en el resto del mundo.

Famoso por la importancia que da a los materiales y a los paisajes que rodean sus construcciones, el arquitecto empezó diciendo que esta es una exposición fundamentalmente física. “He evitado que fuera teórica o inmaterial. Quiero que se vea como una arquitectura creada por el hombre y para el hombre”. Así, cada uno de los edificios que representan las maquetas van acompañados de vídeos en los que se ve a las personas desarrollando la actividad para las que el proyecto ha sido pensada (deporte, oficinas). Y precisa que esas imágenes no son virtuales sino hipermateriales: “Quiero que cada parte de la construcción se pueda tocar”. Sus famosas mallas metálicas, los vidrios o las maderas están colocadas junto a cada maqueta y, efectivamente, invitan a disfrutar de su materialidad.

No todos los proyectos expuestos han sido construidos. Junto a los ya creados, están otros con los cuales ha participado en concursos, pero que no se han llegado a realizar, al menos de momento. Uno de los ejemplos es el trabajo que presentó para la ribera del Manzanares. “Hay partes de la propuesta que sí se han escogido, pero no la totalidad”.

Además de la Biblioteca Nacional, se exponen los proyectos de el Hotel Berlier, el velódromo y la piscina Olímpica de Berlín, el Centro Tecnológico del Libro de Marne-la-Vallée, el edificio de Unimetal, la fábrica Aplix en Nantes, el centro Olímpico de Tenis de Madrid, el teatro Mariinsky en San Petersburgo o la Universidad femenina de Ewha en Seúl.



Dominique Perrault, el ‘no-arquitecto’
agosto 3, 2008, 6:33 pm
Filed under: Pais, Perrault

ANATXU ZABALBEASCOA 28/06/2008

El niño bonito de la era Mitterrand ha entrado en el Centro Pompidou. Construyó la Biblioteca Nacional de Francia como una no-arquitectura, y es el primer arquitecto que no posee el Premio Pritzker al que el museo parisiense rinde homenaje

No tenía treinta años cuando en un París que celebraba la arquitectura elegantemente moderna de Jean Nouvel, Dominique Perrault (Clemont Ferrand, 1953) se convirtió en el elegido de los dioses políticos. Ganó el concurso para levantar la Biblioteca Nacional de Francia y supo hacerse un hueco en la esfera internacional compartiendo el cupo de franceses elegantes. Con el tiempo, ha sabido desvincularse de esa única etiqueta gracias a su habilidad con las mallas metálicas, a su moderado número de proyectos y, sobre todo, a la variedad de sus respuestas y la evolución de sus propuestas. Eso le ha permitido mantener la carta de la intriga, vital porque evita el encasillamiento de los profesionales. No lo tenía fácil. Pero cuando en 1992 ganó el concurso para levantar el velódromo olímpico en Berlín, su rival más directo, Jean Nouvel, debió entender que la cosa iba en serio. Una exposición en el Centro Pompidou de París, la primera dedicada a un arquitecto sin el Premio Pritzker, recoge ahora toda esa aventura en proyectos. Desde el velódromo hasta su último diseño en Seúl (una universidad para mujeres), pasando por los proyectos españoles de Barcelona, Tenerife o Madrid, además de los diseños industriales del arquitecto. Perrault llegó a España antes que Nouvel, aunque el segundo logró cuajar primero sus proyectos. En enero de 2009 entregará la Caja Mágica, sus canchas de tenis con cubiertas móviles junto al río Manzanares, y ahora, coincidiendo con esta muestra, termina su primer rascacielos en Barcelona, el hotel Habitat Sky.

PREGUNTA. ¿A Europa sólo le queda subir?

RESPUESTA. Es muy raro porque tras el desastre del 11-S los arquitectos creímos que lo siguiente era el fin de las torres singulares. Sin embargo, un par de años más tarde comenzamos a ver que sucedía lo contrario. Por todo el mundo se han empezado a construir rascacielos. Vivimos una época extraña, indefinida para muchos países y continentes. ¿Qué está marcando la arquitectura de hoy? ¿Lo que sucede en el sureste asiático? ¿Lo que ocurre en el golfo Pérsico? ¿La peatonalización de las ciudades europeas? ¿O la fiebre de los rascacielos? Europa ha desempeñado un papel especial en el tema de los rascacielos. Durante mucho tiempo hemos tratado de mantenernos al margen.

P. ¿Eso es posible?

R. Los que criticaban el crecimiento en altura en las ciudades europeas sostenían que era la mejor manera de proteger los centros históricos, la escala humana. En París, el debate sobre los rascacielos en la ciudad continúa. No está solucionado.

P. ¿Y usted qué opina?

R. Ahora mismo, además del hotel en Barcelona, estamos levantando una torre en Luxemburgo. Ganamos un concurso para erigir una pareja de rascacielos junto a la Feria de Milán y en Viena también estamos levantando otro. La densidad de las ciudades europeas lo pide.

P. ¿Qué tienen en común los rascacielos que levantan en esas ciudades?

R. Una marcada identidad. El rascacielos tiene que reconocerse de lejos. O bien porque tenga un cuerpo añadido y colgante (como el hotel de Barcelona) o bien porque crezca con un compañero, como las torres de Milán. Los rascacielos se han de singularizar. Sólo así consiguen crear un contexto.

P. ¿Hay un lugar más idóneo para los rascacielos en las ciudades europeas? ¿El extrarradio, como en París? ¿La City, como en Londres?

R. Es imposible construir una trama urbana con un único edificio. A mí me interesa que las torres cumplan un papel de referencia, que es el que históricamente han tenido. A partir de ahí, una torre sí puede organizar el urbanismo de un barrio. O cerrar el de una ciudad. Sin embargo, tengo la impresión de que la mayoría de los rascacielos que se levantan hoy, lejos de culminar un urbanismo, son un punto de partida.

P. Usted fue el niño bonito de la era Mitterrand. Cuando levantó las cuatro torres de la Grand Bibliothèque marcó París en lo urbanístico y lo arquitectónico, pero también en lo político. ¿Qué cree que les interesa hoy a los políticos franceses?

R. Creo que se están concentrando más en el aspecto social de la arquitectura que en el representativo. Y por social no me refiero sólo a construir en los suburbios. Hablo de calidad de vida. De inversión ciudadana para el futuro, de sostenibilidad. Eso se traduce en más peatonalización, más transporte público y otro tipo de decisiones arquitectónicas. Europa pide ese cambio. En Francia vamos un poco retrasados en la construcción de viviendas de protección oficial. Por eso los políticos han decidido concentrarse en esa urgencia. En Francia no se están acabando Grands Travaux ahora mismo. La arquitectura institucional se ha parado. Se están construyendo edificios del montón, tal vez un poco banales. Pero creo que ese equilibrio, construir normalidad cuando todos los demás están llenando las ciudades de espectáculo, puede ser una buena idea.

P. En España, a muchos de sus proyectos les cuesta arrancar.

R. Pero estamos en racha. Por fin tenemos fecha de entrega de las instalaciones olímpicas de tenis junto al río Manzanares que estamos construyendo en Madrid: principios de 2009. Las elecciones ralentizan los trabajos. Tanto que algunos, como el estadio que diseñamos para Badalona, terminan por desaparecer.

P. Las torres que construirá en Milán se inclinan una sobre la otra.

R. Sí, se mueven un poco. Tienen que ser especiales. El terreno está rodeado de autopistas, aparcamientos y vías. Hay que crear una idea de victoria para sobreponerse a un lugar así. Los rascacielos se inclinan para formar esa V y adaptarse al movimiento del lugar. Serán muy visibles en medio del jaleo.

P. Los proyectos que termina son muy distintos. En Luxemburgo, la Corte Europea de Justicia es de una modernidad clásica, el hotel Habitat Sky es minimalista y escultórico, y en Seúl, la universidad para mujeres, es un edificio topográfico, pegado a la tierra. ¿Huye de un único sello?

R. El contexto es definitivo en el diseño. En Barcelona, la torre quería marcar una de las entradas a la ciudad. En Seúl, la universidad es más paisaje que edificio para expandir la presencia de la ciudad en la universidad. Es un parque-edificio-ciudad, una tipología híbrida. Yo trabajo con el lugar, la cultura, el paisaje y los medios. La exposición del Pompidou refleja que muchos de mis edificios no son inmuebles sino paisajes.

Dominique Perrault. Centro Pompidou. París. Hasta el 22 de septiembre.



La arquitectura de Perrault abre las puertas del Centro Pompidou de París
junio 16, 2008, 3:46 am
Filed under: Arquitectura Francesa, Francia, Perrault

La ‘Caja Mágica’, construcción en la que Madrid sueña ver el tenis de los Juegos Olímpicos de 2016, o la parisiense biblioteca Francois Mitterrand son dos de las obras del arquitecto francés Dominique Perrault, a quien el Centro Pompidou de la capital gala dedica su primera gran retrospectiva.

A sus 55 años, con el premio nacional de arquitectura bajo el brazo y una trayectoria arquitectónica que ha ido derramando su talento por países como Rusia y España, además de su Francia natal, Perrault aterriza en el Pompidou siguiendo los pasos de Jean Nouvel, Richard Rogers o Renzo Piano.

Medio centenar de sus obras, algunas erigidas en la realidad y otras que nunca pasaron del estadio de proyectos, junto con trece vídeos explicativos de su forma de trabajar, conforman una muestra que estará abierta hasta el 22 de septiembre próximo.

Para descubrir las obras y los estudios más célebres de este creador, el visitante circula por una sala sembrada de tejidos metálicos, elemento esencial en la arquitectura de este geómetra convencido.

A través de maquetas, planos y bocetos emerge el universo arquitectónico de un creador en experimentación permanente, siempre a la búsqueda de nuevos territorios de expresión, según los organizadores de la muestra.

Así, su obra fluye desde las superficies lisas y geométricas de la ‘Caja Mágica’ de Madrid a la nebulosa de aluminio y cristal del Teatro Mariinsky de la ciudad rusa de San Petersburgo, pasando por el Velódromo y Piscina Olímpica de Berlín, obra que él mismo considera esencial porque ‘crea una nueva escenografía’.

Amante de las formas industriales, si hay un elemento que se repite a menudo en sus concepciones es el entramado de alambre grueso que envuelve bastantes de sus edificios.

Ocurre en la plaza Garibaldi de Nápoles, en Italia, en su desechada propuesta para la ampliación del Museo Reina Sofía de Madrid, en su proyecto para la Casa de Francia de Ciudad de México o en la Biblioteca Kansai-Kan de Kioto, en Japón, obras todas ellas representadas a escala en el Pompidou.

El metal gira, se entrelaza y otorga a sus edificios un halo de luz y frescura e invita a desenvolver la creación que se esconde bajo el manto de alambre.

A ello hay que añadir la integración de sus edificios en el espacio, pues además del edificio mismo, Perrault se confiesa interesado también por ‘el paisaje y la creación de una nueva naturaleza: una naturaleza artificial con árboles construidos’.

Un claro ejemplo de esta concepción del espacio es su propuesta para el Parque del Manzanares de Madrid: una espiral de metal que recuerda al ojo de un huracán es, en realidad, una pasarela que atraviesa el río y parte de un jardín arbolado.

También lo es el proyecto que ha ideado para el Palacio de Congresos que ha diseñado para la ciudad española de León y que debe estar terminado para principios de 2009.

Perrault lleva más de quince años a la vanguardia de la arquitectura francesa, sin descuidar por ello su faceta de urbanista.

La obra que proyectó a Perrault al escenario internacional fue la Biblioteca Nacional de Francia, un encargo del difunto presidente de Francia Francoise Mitterrand y que porta su nombre.

Este, reconocido amante de los proyectos arquitectónicos singulares aceptó el diseño de Perrault, un conjunto de angulosas torres situadas en la rivera del Sena que emulan a cuatro libros abiertos y que se inauguró dos años después de que su autor recibiera el Premio Nacional de Arquitectura en 1993.

Terra Actualidad – EFE



Architecture : Dominique Perrault, démonstration de géométrie dans l’espace
junio 16, 2008, 3:44 am
Filed under: Arquitectura Francesa, Francia, Perrault

LE MONDE | 13.06.08 | 16h28 • Mis à jour le 13.06.08 | 16h28

Dominique Perrault est un architecte euclidien, un passionné de géométrie qui profite de chaque occasion de la vie pour vérifier la pertinence des lois qui organisent le monde, le plaçant d’équerre ou le faisant tourner en rond. Avec la mezzanine sud du Centre Pompidou, qui accueille son exposition jusqu’au 22 septembre, il ne pouvait pas mieux tomber.

Cet espace rectangulaire peut facilement être remis au carré par un ingénieux artifice de grands rideaux de mailles métalliques, créant autant de salles de projection où s’organise une symphonie rythmée sur l’oeuvre de l’architecte, filmée par le réalisateur Richard Copans.

Les architectes du Centre Pompidou, Renzo Piano et Richard Rogers, exposés ici avant Perrault, avaient meublé l’espace de grandes tables qui leur permettaient de présenter leurs travaux sans avoir à suivre une chronologie mal adaptée à la diversité de leurs réalisations. Perrault joue la même carte. Ses “tables” sont carrées, assez basses, ce qui, dans cet espace dépourvu de photos, et de références techniques, permet de lire remarquablement les maquettes.

Disposés avec la régularité d’un damier, les socles interdisent de classer l’oeuvre en catégories simples : édifices culturels, stades, écoles. Ou encore : projets urbains, ruraux, montagnards. Cela vaut mieux car l’architecte, âgé de 55 ans (il est né en 1953 à Clermont-Ferrand), se range difficilement dans ce type de boîtes.

Le commissaire de l’exposition, Frédéric Migayrou, propose cependant dans le catalogue un classement délicieux, qui rappelle l’imaginaire des plus célèbres chocolatiers contemporains : boîtes, voiles, tectoniques, piles ou méréologies… La méréologie, pour qui l’ignore, est un modèle de pensée, à mi-chemin entre mathématiques et philosophie, qui, pour faire court, se préoccupe des liens entre le tout et la partie.

LE “MAUSOLÉE”

De fait, il est assez difficile de définir chez Perrault une écriture qui obéirait à une constante simple. Convoquons, comme témoin, la Bibliothèque nationale de France dont les quatre tours évoquent la froide rigidité d’un réfrigérateur haut de gamme proprement disséqué, et voici Perrault habillé en maniaque sans âme de la géométrie classique. Bien que versaillais de coeur, les Parisiens ont été peu nombreux à exprimer reconnaissance et admiration à celui qui a édifié le “mausolée” de François Mitterrand.

Rejet viscéral d’une réalisation qui recèle pourtant, pour les lecteurs, de belles qualités de confort et une multitude de détails remarquablement soignés et dessinés.

Partons pour Berlin où se trouve un projet plus férocement géométrique encore : un complexe sportif associant un vélodrome (toit rond) et une piscine (couverture quadrangulaire), mariés dans la perspective des Jeux olympiques de l’an 2000, qui iront finalement à Sydney. C’est une version “body-buildée” de la rêveuse BNF.

Au-delà de ces premiers grands projets, l’exposition permet de découvrir, en une cinquantaine de projets, un architecte aux facettes multiples, déconcertantes, tour à tour énervantes et fascinantes. Côté nerfs, la nouvelle salle du Théâtre Mariinsky (l’ancien Kirov), au coeur de Saint-Pétersbourg, énorme hanneton doré, si vivement contesté qu’il ne pourra pas l’achever.

C’est une des premières tables que rencontre le visiteur. Comme pour la BNF, où il faisait face à d’incessantes polémiques, Dominique Perrault semble prendre plaisir à affronter l’adversité et la critique. Sur l’affiche de Beaubourg, il joue au clown ou au magicien, prêt à jaillir des rideaux métallisés. Il a clairement aussi un côté torero.

Il est donc bienvenu en Espagne. L’immense stade de tennis qu’il construit actuellement à Madrid, encore un carré, encore des boîtes et du métal, correspond assez bien au mariage du spectacle et de l’austérité qui caractérise le meilleur de l’histoire architecturale du pays.

L’université Ewha (réservée aux femmes), rêvée comme une faille monumentale dans les flancs ondoyants de Séoul, en Corée du Sud, révèle, au-delà de la rigueur du technicien, une capacité d’habiter le paysage plus douce qu’à l’ordinaire. Classée “tectonique” par Migayrou, elle rappelle aussi la maison de campagne de Perrault, cachée dans un pli de Bretagne.

Dominique Perrault Architecture. Centre Pompidou, place Georges-Pompidou, Paris-4e. Mo Rambuteau. Tous les jours sauf le mardi, de 11 heures à 21 heures. Jusqu’au 22 septembre. De 8 € à 12 €.
Catalogue, éditions HYX, 208 p., 650 illustrations, 40 €.

Frédéric Edelmann



Dominique Perrault, l’architecte des sensations
junio 16, 2008, 3:43 am
Filed under: Arquitectura Francesa, Francia, Perrault

Marie-Douce Albert
10/06/2008 | Mise à jour : 10:42 | Commentaires 1
.
Le Centre Pompidou révèle, à travers deux cents maquettes, l’œuvre prolifique et souvent méconnue du concepteur de la Bibliothèque nationale de France.

Y a-t-il une vie après la Très Grande Bibliothèque ? Il y a un peu plus de dix ans, les quatre tours des bords de Seine et leur jardin caché étaient définitivement ouverts au public. L’ensemble monumental était signé par un jeune architecte, Dominique Perrault. Il n’avait que 36 ans l’année où il avait remporté ce grand concours de l’ère mitterrandienne et fêtait ses 44 ans au moment de l’achèvement total du projet. Il avait connu la gloire et affronté les polémiques. Ensuite, il se fit plus discret. « De 2000 à 2005, nous avons fait beaucoup d’études et presque rien construit, raconte-t-il. Mais dans les cinq prochaines années, nous avons une trentaine de bâtiments à venir, dont quatre ou cinq en France. »

Perrault est prolifique et il suffira de pénétrer, dès demain, dans la galerie sud du Centre Pompidou pour s’en persuader. Cette rétrospective prouve qu’il y a non seulement une vie mais une œuvre au-delà de la Bibliothèque. « J’ai un certain plaisir à présenter 60 projets dont 45 sont relativement inconnus, y compris des professionnels », remarque le commissaire de l’exposition, Frédéric Migayrou, qui fait le compte : « Perrault a étudié quelque 400 projets » depuis le début de sa carrière.

Mais ce n’est pas la quantité qui en fait le troisième homme de l’architecture française, avec Jean Nouvel et Christian de ­Portzamparc, ainsi qu’une star à l’étranger. Dominique Perrault, né en 1953, à Clermont-Ferrand, est peut-être architecte parce qu’il n’est pas devenu peintre ce qui est bonnement impensable dans sa famille d’ingénieurs , mais Frédéric Migayrou entend démontrer qu’il est devenu « un très grand architecte ».

Assembler des choses simples

Les quelque 200 maquettes présentées au Centre Pompidou, dont évidemment celles de la BNF, présentent ainsi « sa force d’innovation » et « l’originalité de son langage », poursuit le commissaire. « Dominique Perrault n’impose pas un objet mais crée des espaces, décrypte-t-il. Il fait une architecture que l’on traverse, que l’on expérimente. C’est participatif et très généreux ».

Du complexe olympique de Berlin à la tour hôtel de Barcelone, du stade de tennis de Madrid aux futures tours semi-jumelles de Vienne, Dominique Perrault travaille à assembler des choses simples, non pour dresser des murs mais pour créer des sensations, une « géographie », une relation physique avec l’environnement. « Tout cela est plus de l’ordre du paysage que du bâtiment », juge l’architecte. Certains parlent de « minimalisme », de « non-architecture »… Dominique Perrault assume ces mots et résume son travail en quelques paradoxes : « On peut faire beaucoup avec peu, de l’architecture sans ornementation et disparaître tout en construisant un bâtiment. »

Enveloppement des formes
Si une architecture selon Perrault est un volume simple qui remplit son office, on peut tout de même jouer sur ses limites. De son projet pour le concours international pour la Fondation Pinault jusqu’au complexe hôtelier qu’il bâtit à Tenerife, Dominique Perrault enveloppe ses constructions. À Tenerife, le bâtiment s’habille ainsi d’un vaste filet métallique sur lequel la végétation viendra s’accrocher. Quant au centre de tennis olympique de Madrid (ci-dessus) qui doit être achevé au printemps 2009, il joue les boîtes magiques. Outre ses toitures amovibles, il est empaqueté dans une housse de tissu métallique. Premier filtre contre la pluie, le soleil et le vent, celle-ci rend surtout « le bâtiment vivant. Le jour, la maille est opaque et brillante et la nuit, elle donne un effet lanterne et devient transparente, révélant les volumes qui sont derrière », explique l’architecte. Il se joue ainsi de ce mal nécessaire : la séparation imposée par l’acte de bâtir des murs. Dans sa cotte de maille, l’édifice n’est ni totalement fermé, ni totalement ouvert.

(Dés)équilibre
Perrault prône la forme simple, neutre », qui « n’a pas d’autres fonctions que de protéger, d’abriter des fonctions ». Loin de toute envolée de béton lyrique, les hôtels qu’il construit à Barcelone et à Milan pourraient donc se contenter de leur condition de parallélépipèdes. Mais si les deux tours de Milan (ci-contre), qui abriteront un trois et un quatre étoiles à la fin de l’année, sont des jumelles carrées, « elles sont décalées l’une par rapport à l’autre, légèrement inclinées, ce qui crée des immeubles en mouvement », décrit l’architecte. Leur habit de verre noir renforce l’illusion d’optique en leur donnant comme l’allure d’un « mirage » sous un grand soleil. « La lumière est toujours essentielle, elle rend l’architecture solide ou vibratile », estime Dominique Perrault. Quant à la tour de Barcelone qui sera livrée à la fin du mois, elle est, comme un échassier, posée sur un pied et présente un porte-à-faux à 20 mètres du sol propre sans doute à donner le vertige. « Avec peu de moyens stylistiques », Perrault joue donc avec la perception des passants, les touche, les impressionne.

Effacement
Parfois Perrault enfouit ses bâtiments, les inscruste dans le sol. Ce n’est pas par fausse modestie, par désir farouche de se faire discret mais plutôt par « volonté de créer un caractère de l’ordre du paysage ». En 1999, il achevait un complexe sportif à Berlin, monumental mais tapi dans le sol dans un verger de pommiers. À Séoul (ci-contre), il a créé une vallée en pente douce pour abriter des activités sur le campus de l’université féminine Ewha. Un bâtiment qui semble ne pas en être un, inauguré en avril dernier. « Il y avait là une espèce de non-lieu, une excavation dans la colline sur laquelle se trouvent les pavillons de l’université où l’on trouvait parking et terrains de sport. L’idée était donc de reconstruire ce paysage de parc », explique-t-il. Les équipements sont camouflés dans une faille et rendent la colline habitée. « Les choses sont en partie cachées, reconnaît l’architecte, mais elles sont aussi mises en scène. »

Du 11 juin au 22 septembre au Centre Pompidou, 75004 Paris. Tél. : 01 44 78 12 33 ou http://www.centrepompidou.fr Catalogue : 40 €.