Noticias de Arquitectura


Los arquitectos del estadio del ‘Nido’ diseñarán la sede del BBVA
septiembre 1, 2008, 4:34 pm
Filed under: Herzog and de Meuron, Madrid, Pais

C. D. – Madrid – 27/08/2008

El banco BBVA ha elegido al estudio de arquitectura suizo Herzog & De Meuron para que diseñen su nueva sede, que se levantará al norte de Madrid, en la zona de Las Tablas y albergará a 6.500 empleados. Este equipo, que ha conseguido el encargo en un concurso internacional de ideas organizado por la entidad, es el mismo que diseñó el estadio olímpico de Pekín conocido como El Nido o el museo CaixaForum de Madrid.

El edificio, que tendrá una superficie de 100.000 metros cuadrados, albergará el nuevo complejo del BBVA, que la entidad ha ideado con el fin de “racionalizar” su presencia en edificios de Madrid. Este plan incluye la venta de cuatro inmuebles que el banco tenía en la capital y la concentración de trabajadores en el nuevo emplazamiento. El BBVA calcula que se ahorrarán un 32% al año en gastos operativos con esta centralización.

“Todavía no hay un proyecto concreto, pero se va a comenzar a trabajar conjuntamente con el estudio para concretarlo”, explicaron ayer fuentes del BBVA que precisaron que la inversión total del complejo ascenderá a 700 millones de euros, “que se sufragarán con la venta de los otros edificios”.

El banco prevé que los primeros empleados lleguen al nuevo edificio en 2011, y el resto se vayan desplazando en distintas fases.

Para elegir al equipo suizo de diseño, que se ha impuesto a otros estudios como Zaha Hadid, Cesar Pelli-Ortiz & Leon, Estudio Lamela o Rafael de la Hoz, se tuvo en cuenta según el banco, “la eficiencia inmobiliaria, el desarrollo sostenible, la aplicación de últimas tendencias en tecnologías y construcción con bajo coste de mantenimiento”.



A lo Babilonia
septiembre 9, 2007, 5:35 am
Filed under: Madrid


La Torre Mutua tendrá un jardín colgante a más de 200 metros

EFE – Madrid – 03/09/2007

La Torre de Cristal de la Mutua Madrileña, el más alto de los cuatro rascacielos que se construyen en los terrenos de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, tendrá un jardín vertical que colgará desde la cima del edificio hasta cuatro plantas más abajo y será visible desde el Paseo de la Castellana. Lo veremos en 2008.

Según explica una portavoz de la empresa, el jardín, cuya estructura ya está terminada, estará rodeado de paredes de cristal, aunque no tendrá techo, y la parte trasera se podrá ver igualmente desde las últimas plantas de oficinas de la torre. El diseño de esta obra ha corrido a cargo del botánico francés Patrick Blanc, responsable del novísimo primer jardín vertical que se ha instalado en España, situado en un lateral del número 36 del Paseo del Prado de la capital, frente al Jardín Botánico.

Por la noche, el jardín de invierno estará iluminado y tendrá, según la web de la Mutua Madrileña, el aspecto de “un inmenso farol” cuya luz podrá verse en todo el paseo de la Castellana y desde muchas zonas del norte de Madrid.

12 grados de diferencia

La Torre de Cristal, cuya obra, incluido el jardín colgante, terminará en el primer trimestre de 2008, se convertirá, con sus 250 metros de altura, en el edificio de oficinas más alto de España y entrará en la lista de los 100 rascacielos más altos del mundo. Esta altura provoca que el frío y el calor sean más intensos en las plantas superiores, hasta el punto de que la diferencia entre la temperatura en la planta baja y en las más altas sea de hasta 12 grados.

Otro elemento destacado de la torre de la Mutua Madrileña es su amplio vestíbulo de diez metros de alto, que abarcará toda la planta baja y tendrá todas las paredes de cristal. Este material, como indica el propio nombre de la torre, es el empleado en todo el exterior del edificio, que tendrá más de 4.500 ventanas. Además, el rascacielos contará con un dispositivo de medición de movimientos sísmicos en tiempo real que monitorizará posibles temblores de tierra, con un registro constante de los mismos que se podrá consultar en Internet de forma instantánea.

Mutua Madrileña no ha comenzado aún a comercializar los más de 76.000 metros cuadrados de oficinas, repartidos en 46 plantas de las que dispone la Torre de Cristal, cuya superficie útil se dedicará íntegramente al alquiler de oficinas. La Torre de Mutua ha entrado en la recta final de su construcción y sólo le quedan 10 metros para alcanzar su altura máxima, a 972 metros sobre el nivel del mar.



Moneo, según el pueblo
mayo 12, 2007, 4:38 am
Filed under: Madrid, Moneo

La ampliación del Prado provoca reacciones encontradas entre los 4.800 visitantes de su primer día abierto al público

P. GOSÁLVEZ – Madrid – 29/04/2007

“Las escaleras mecánicas parecen de El Corte Inglés”; “se nota que los materiales son caros”; “en el borde biselado del cubo no se puede apoyar la cámara”; o “montar piedra a piedra el claustro tuvo que ser como construir una pirámide”. Ayer, la ampliación del Prado proyectada por Rafael Moneo pasó una prueba crucial: enfrentarse por primera vez a las críticas y elogios del público.

Los madrileños (apenas había turistas) no acudieron en masa a Abierto, la iniciativa que muestra las nuevas instalaciones prácticamente vacías hasta el 1 de julio. Aquí, la obra expuesta no cuelga de las paredes, lo que hay que admirar son las propias paredes.

Tras cinco años de polémica no hubo grandes colas, y eso que entrar es gratis e incluye las explicaciones de estudiantes de arquitectura. Aunque los 4.800 visitantes de ayer fueron menos de los esperados, estaban muy motivados. “La gente sabe un montón del proyecto”, dice Marisa, una de las guías, “y pregunta mucho”.

Por lo visto ayer, dos son las cosas que más preocupan o interesan a los que estrenaron el espacio: ¿qué va a pasar con la colección del Prado? y ¿cuánto espacio se ha ganado? La respuesta a la primera pregunta es que la ampliación albergará las exposiciones temporales, la cafetería y otros servicios. A la segunda es que el nuevo edificio suma más de la mitad de la superficie del antiguo. La opinión más repetida de la gente, sin embargo, era calificar ampliación como “emocionante”.

Luis Nicolas, de 86 años, fue a ver con sus propios ojos la causa de tanta polémica: “Me parece una obra magnífica”, dice, “que resuelve lo que yo llamo ‘lo antiguo posmoderno”. Para Juan, de siete, lo más “chulo” es lo que él llama “el ascensor”, el cubo de cristal, o linterna, que está en el centro físico y conceptual del proyecto de Moneo.

Entre el público, mucho jubilado y estudiante de arquitectura. A Gabriel y Laura, de 19 y 20, “seguidores inducidos por la escuela de Moneo”, les encanta “la expresividad de la puerta de Cristina Iglesias en un edificio tan racional”. A Margarita y María de las Nieves, profesoras jubiladas, les parece que “el cubo va a su bola”. “Moneo ha olvidado la visión global; la integración en el entorno”, dicen y se quejan de que en las paredes rojas de la Sala de las Musas, “el color se va a comer los cuadros”.

Según Carlos, de 26 años, otro de los guías, la gente tiene opiniones muy apasionadas. Él trata de explicar “cómo en toda gran obra hay torpezas y cosas de maestro, pero que, sobre todo, esto es un espacio ganado al Prado, no una escultura en honor de nadie”.

Probablemente siguiendo una de estas apasionadas discusiones sobre la obra, un visitante le grita a otro: “¡Pepe, que me voy a cagar en Moneo!” y se pierde en los baños del nuevo edificio.



Jóvenesarquitectos.com
abril 21, 2007, 2:06 pm
Filed under: COAM, Madrid, Vanguardia


La Fundación COAM expone en ‘Freshforward’ los proyectos de la cantera profesional madrileña, conectada a través de Internet

ROSA RIVAS – Madrid – 12/04/2007

¿Les suena el equipo de Ecosistemas Urbanos, autores del Ecobulevar de Vallecas o del proyecto vecinal de playa en la plaza de la Luna? ¿Y los componentes de FAM, que firman el impactante monumento de cristal a las víctimas del 11M situado en Atocha?

Estos nombres estaban en 2006 Freshmadrid, una exposición que la Fundación COAM (del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid) montó en 2006 para mostrar la actividad, la originalidad y la potencia de la cantera de profesionales madrileños. Unos arquitectos jóvenes cuyas ideas traspasaban el ámbito local, nacional e incluso internacional y que utilizaban los vídeos y las posibilidades de Internet como herramienta de trabajo e intercambio de ideas..

La frescura que rezumaban sus trabajos daba nombre a la iniciativa, Freshmadrid, y ahora tiene continuación, Freshforward, que se abre hoy en Piamonte, 23, sede de la Fundación COAM (www.fundacioncoam.es), donde permanecerá hasta el 11 de mayo. El escaparate de 2007 de la cantera de arquitectos madrileños sigue nutriéndose de Internet, con dos webs activas, http://www.freshmadrid.com y http://www.freshforward.net

“Freshforward es una plataforma de difusión de la arquitectura emergente de Madrid que muestra 77 proyectos de 15 estudios, en los que queda reflejado el pensamiento y la acción de una nueva generación con arriesgadas propuestas”, afirma la comisaria de esta exposición, Ariadna Cantis. Esta arquitecta fue también responsable de Freshmadrid, que viajó a Barcelona, Montevideo, Bogotá y Bruselas (con fructíferos contactos para los participantes) y seguirá por Buenos Aires, Roma, Praga y Dublín.

“La idea de Freshforward surge tras detectar una nueva actitud, sin atender a prejuicios de origen cultural, geográfico o temático. El arquitecto estrella deja sitio al arquitecto de la calle, más cercano al cliente y a la sociedad, más investigador. Freshforward muestra el cambio que vive la profesión, con una forma más vanguardista de crear espacios híbridos entre la arquitectura y el arte contemporáneo”, afirma Cantis.

Así, los visitantes de Piamonte 23 podrán ver un pequeño museo (en 4,5 metros por participante), que exhibe proyecciones audiovisuales, maquetas y videos grabados con teléfonos móviles digitales en los que los jóvenes arquitectos -con una media de edad de 27 años- han registrado comentarios, acciones urbanas, momentos laborales, bocetos, viajes en metro, comeduras de coco en el estudio sobre presupuestos, necesidades, temporalidad…

La percepción de Freshforward continúa en el ciberespacio, en la página de la exposición y en http://www.youtube.com.

Los observadores reales o virtuales de esta panorámica sobre la arquitectura madrileña más fresca se encontrarán con planos, recreaciones y fotografías de proyectos y obras ya realizadas. Paridas en Madrid pero ejecutadas en distintas zonas geográficas: de Laredo a Cali, de Almería a Ibiza, de Amsterdam a Granada, de Toledo a Bogotá.

“Creo que en Madrid están los mejores arquitectos de Europa”, dice convencido Andrés Jaque, pero eso no parece notarse en los encargos. Como a otros colegas, su fuente de trabajo viene más del extranjero, “donde se fían más del discurso renovador de los jóvenes, vinculado al pensamiento ecologista y reflexivo sobre el marketing”.

“Freshforward es una plataforma para que se hagan visibles los arquitectos que no son comerciales ni acomodaticios”, asegura Jaque, con una colorista y atrevida Casa Sacerdotal de Plasencia entre sus obras. Al arquitecto, profesor en la Universidad Politénica de Madrid la experiencia del pasado año en Freshmadrid no sólo le ha servido para dar conferencias y talleres por el extranjero, también se ha materializado, por ejemplo, en obras como el Museo Postal de Bogotá.

Jaque apunta la paradoja de que no abunde trabajo para la cantera de arquitectos madrileños aunque la construcción sea masiva en la región. Lo mismo opina Gonzalo Pardo: “Falta demanda de profesionales de aquí. Todo lo que rascamos es a través de concursos y de la vía pública. Y la mayoría de las cosas se las dan a los veteranos, a los nombres que dan prestigio”.

Aunque Pardo se reconoce un hombre afortunado. Con 26 años y el proyecto de fin de carrera a punto de terminar, ha ganado uno de los cuatro primeros premios ex aequo del concurso de renovación de Azca promovido por el Ayuntamiento de Madrid. Fue una cita internacional, en septiembre de 2006, a la que acudió junto con Cristina Parreño, y conquistó a las autoridades municipales con su idea de La alfombra “una contundente operación de cirugía funcional, una superficie continua que ocupa el espacio entre edificios de la manzana de Azca”, explica Pardo. Su alfombra pretende “definir condiciones de conexiones, vegetación y la integración de la naturaleza en la ciudad”.

La vinculación con la naturaleza es asimismo el eje de uno de los proyectos más potentes exhibidos en Freshforward y que muestra la conexión internacional entre los arquitectos frescos. Lo firma el colectivo Husos, formado por Diego Barajas y Camilo García, y lo han desarrollado en su Colombia natal. Con experiencia laboral en Rotterdam (Holanda), radicados en Madrid desde hace tres años y usuarios del Skype como herramienta laboral han diseñado en Cali un edificio multiusos: vivienda, taller y tienda para unas diseñadoras.

“Es un edificio termómetro, que funciona como medidor de medio ambiente”, cuenta Diego Barajas (32 años). Con la colaboración de biólogos, como el español Francisco Amaro, han sembrado un jardín vertical en las cuatro fachadas del edificio, tejidas con un sistema de mallas recicladas. Las plantas locales (entre las que abundan nectaríferas) atraen mariposas, pájaros e insectos. “Es un generador de calidad medioambiental”, dice entusiasmado Diego, y resalta que los ciudadanos que acuden a la tienda reciben información de la naturaleza que pueden valorar.

Otro proyecto de motivación social en el que Husos anda es la Realovela, idea para generar “telenovelas autogestionadas que manden otros discursos y que estimulen otros modelos de ciudad”. La base: el endiosamiento de la tele en los hogares, donde “se decora como en los escenarios de las telenovelas”.



Álvaro Siza sitúa en 2008 la reforma del paseo del Prado
marzo 25, 2007, 5:59 pm
Filed under: Madrid, Pais, Siza

El arquitecto confirma que los carriles del Thyssen se reducirán de ocho a cuatro

M. JOSÉ DÍAZ DE TUESTA – Madrid – 20/03/2007

A pesar de la larga polémica que acompaña al proyecto eje Recoletos-Prado en Madrid, su autor, el arquitecto portugués Álvaro Siza, se mostró tranquilo cuando ayer se le preguntó por él. Llegó a Madrid invitado por el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) para impartir una conferencia magistral. Pero antes, contó que la revisión del proyecto (que ya ha pasado por dos periodos de alegaciones) está prácticamente concluida y -lo que es más importante para él- “no contiene grandes cambios, sólo en los detalles”.

Explicó que hasta después de las elecciones municipales, en mayo, no se expondrá al público. Y el periodo de alegaciones previsto, de unos seis meses, también se abrirá después de esa fecha. Así que el Plan Especial del Prado continuará bien entrado 2008.

La polémica en torno a él, que alcanzó su punto álgido a mediados del año pasado, tiene dos epicentros: uno, el tráfico rodado y la contaminación, y otro, la tala de árboles. Respecto al primero, Siza dijo: “Hemos realizado un estudio conjuntamente con los ingenieros de Tráfico para disminuir la presión de la circulación. Eso incluye que la acera del museo Thyssen se ensancha en casi 10 metros y que de ocho carriles se quedan en cuatro para ambos sentidos, más otros dos para autobuses”.

Sobre los árboles se extendió más. “El asunto de los árboles es muy interesante. Me contaron que mientras estábamos con el plan se demolieron por enfermedad o su mal estado 250 y no hubo ningún drama. Nos decían que queríamos demoler árboles del siglo XVIII y resulta que en las fotografías de los años cuarenta no había ninguno porque durante la Guerra Civil habían desaparecido”, anotó. Para él, detrás del ruido, había un problema latente: “Se trataba de ganar el máximo de jardín delante del museo Thyssen. El Prado ya lo tiene porque está retirado respecto al nivel de la acera, el Thyssen no. Lo que tenía era un paseo muy estrecho que hemos ensanchado. Y no afecta al arbolado”.

Para este arquitecto afamado, que quiso ser escultor, conservar el concepto es vital. “Si en la revisión hubiera tenido que cambiarse no seguiría con él”. ¿Pero le agota la polémica? “Prácticamente todo proyecto entraña polémica y éste no es especial”.



Una nueva forma de hacer ciudad
marzo 25, 2007, 5:38 pm
Filed under: Madrid, Pais, Subirats

JOAN SUBIRATS 09/03/2007

Una de las primeras cosas que sorprende al llegar a la nueva terminal de Iberia en Barajas, más conocida como T4, es su tremendo tamaño. No es una terminal, sino dos, y cada una de ellas de proporciones colosales. Pero, el susto no acaba ahí, ya que un enorme cartel publicitario te indica, al tomar la carretera hacia la ciudad, que estás en el centro de un experimento urbano: “Valdebebas: una nueva forma de hacer ciudad”. Por mucho que uno indague y escudriñe el horizonte no ve la mencionada ciudad por parte alguna. Lo que en cambio sí se ve es el enorme esfuerzo de las máquinas para aplanar el terreno y dejarlo reparcelado y listo para la pronta llegada de las grúas y los trabajadores de la construcción. En ese imponente erial, la única sombra de ciudad existente es la nueva ciudad deportiva del Real Madrid que quién sabe por qué Florentino Pérez decidió hacer en estos terrenos (o a lo mejor él si sabe por qué). En la web destinada al efecto (www.parquedevaldebebas.com), se nos informa de que “la nueva forma de hacer ciudad” es uno de los mayores proyectos urbanísticos de la Comunidad de Madrid, abarcando más de 10 millones de metros cuadrados. También se nos dice que la operación surgió de un convenio de gestión y planeamiento urbanístico suscrito por la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid (Esperanza Aguirre y Ruiz Gallardón, justo tras la espantada de Tamayo y Sáez), la comisión gestora del tema y el Real Madrid. En la nueva ciudad, se piensan construir 12.500 viviendas, el nuevo campus de la justicia, nuevas instalaciones de la Feria de Madrid y un gran parque, de cinco veces el tamaño del Retiro, sin olvidar un carril bici. La publicidad afirma que del proyecto surgirá “una ciudad acorde con el siglo XXI”, “con una calidad de vida desconocida hasta ahora”, en la que el ciudadano podrá “encontrar la condiciones para disfrutar de una forma de vida equilibrada en un espacio plural en el que no tenga que renunciar a nada”. Pero, no se precipiten, aún no se venden pisos.

Tenemos un nuevo ejemplo de lo que algunos consideran la clara ventaja de Madrid sobre Barcelona. Proyectos ambiciosos, situados en los márgenes de la M-40, al lado de un aeropuerto que como poco es intercontinental, y que proyecta Madrid hacia el futuro, y con metro y tren de cercanías previsto. Y la cosa no se acaba aquí. Si uno otea el horizonte desde Valdebebas, observa que les caben, al menos, dos o tres más “nuevas formas de hacer ciudad” hasta llegar a la M-50, y así integrando Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Alcalá de Henares y allá al fondo, esperando, Guadalajara. Tengo la impresión de que el concepto de desarrollo y progreso que se expresa en este tipo de operaciones no coincide con el que deberíamos de ser capaces de ir inoculando en nuestras mentes y en las mentes de nuestras élites dirigentes. Madrid ha optado por el modelo Distrito Federal y se encamina con fuerza a la megalópolis. Su economía crece con fuerza, pero como siempre, deberíamos preguntarnos cómo se distribuye esa riqueza y sobre qué espaldas y con qué costes están levantando ese futuro. Las macrociudades acarrean tremendas presiones sobre sus habitantes, en términos de movilidad, tiempos y gastos energéticos. Pero además acaba produciendo ciudades ingobernables, insostenibles, inseguras, inabarcables, incontrolables. Acaban siendo ciudades llenas de islas, de fragmentos, internamente homogéneos, pero entre sí muy difícilmente comunicables. Más que “nuevas formas de hacer ciudad”, estamos ante construcciones de “no lugares” (Marc Augé), de desarraigo, de lugares que nadie puede reconocer ni reconocerse.

Lo curioso es que hay personas, de indudable influencia intelectual, que parecen estar encantados con este tipo de procesos, o que al menos les parecen ineluctables. En uno de los últimos números de la revista Arquitectura Viva, firmaba un editorial Luis Fernández Galiano en la que se decía: “Madrid se acelera porque España lo hace… La velocidad del cambio es vertiginosa, y la naturaleza inédita de la mutación urbana provoca a al vez admiración y ansiedad. Sin lugar a dudas, el actual estirón territorial tensa hasta el límite tanto la tolerancia material de la malla ciudadana como la resistencia inmaterial de los nervios ciudadanos, pero hasta los habitantes más castigados… aceptarán al cabo la penitencia de la confusión si la alternativa a la energía desordenada del auge no es otra que el declive de un Madrid menguante”. No hay nada mejor que justificar los costes personales y colectivos de franjas de población muy concretas, si eso que no sabemos que es, pero que llamamos “Madrid”, avanza.

En un reciente seminario sobre Respuestas locales ante inseguridades globales, celebrado en el CIDOB y que reunió a expertos y experiencias de Brasil y España, el profesor Imanol Zubero afirmaba que en las macrourbes la gente que puede se encierra en prisiones elegidas, en guetos voluntarios, ya que de ser la ciudad símbolo de libertad y seguridad (“el aire de la ciudad nos hace libres” decía un proverbio medieval), estamos cada vez más asociando ciudad a peligro. ¿Es ese el modelo de ciudad que buscamos? ¿Hemos de estar realmente preocupados por que Madrid “nos gane”? Me gustaría saber, aprovechando la oportunidad de las elecciones locales que se avecinan (si es que nos deja alguien hablar de algo que no sea el rifirrafe PSOE-PP), que piensan nuestros próceres municipales con relación al futuro de la ciudad de Barcelona. Podríamos preguntarles qué modelo de ciudad y de gobierno urbano nos proponen. ¿Podemos tener un proyecto autónomo? ¿No sería bueno que ese proyecto logre ser lo más ampliamente compartido y pactado con los múltiples actores públicos y no públicos que forman la comunidad local? ¿No deberíamos avanzar en procesos de gobernación colectiva del espacio metropolitano? La cooperación interna, la capacidad de evitar contraponer crecimiento e igualdad, puede acabar convirtiéndose en un medio para alcanzar calidad de vida sin sacrificar cohesión social interna ni daños irreversibles en el medio ambiente urbano. La proximidad emerge como un espacio desde el que pueden ofrecerse respuestas más adecuadas a la diversidad y a los nuevos retos emergentes, tanto a escala local como a escala global. Ésa podría ser otra “nueva forma de hacer ciudad”.

Joan Subirats es catedrático de Ciencia Política de la UAB.



"Los edificios emblemáticos nos están llevando a la ruina"
enero 28, 2007, 11:15 pm
Filed under: Ito, Madrid, Parque

ENTREVISTA TOYO ITO
MÁBEL GALAZ – Madrid – 25/01/2007

Es uno de los arquitectos contemporáneos más respetados del mundo y se ha destacado como uno de los diseñadores más vanguardistas de la arquitectura moderna con sus edificios de aspecto ingrávido, diáfanos y respetuosos con el entorno. Nació en Seúl hace 65 años pero su formación se desarrolló en Japón. En Tokio está su casas o, como él dice, su “domicilio fiscal”, porque él se pasa el día volando por el mundo para supervisar sus proyectos. El gran maestro lleno de galardones -entre otros, el León de Oro de la Bienal de Arquitectura de Venecia y el Memorial de la Academia Americana de las Artes y de las Letras- estuvo ayer en Madrid para ver el comienzo de las obras del parque de La Gavia, en Puente de Vallecas, que albergará el canal de piragüismo olímpico. En lugar de escribir un discurso, dibujó su sueño en unas cuartillas que luego enterró junto a la primera encina que se plantó.

Pregunta. ¿Por qué este parque en este punto de Madrid?

Respuesta. El sitio lo decidió el Ayuntamiento que quería hacer un parque en ese sitio. Y la idea de que fuera un parque de agua la tuve en cuanto vi el lugar. Es un paraje muy agreste en el que de otra manera era muy difícil que creciera algo.

P. El proyecto fue muy valorado por los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) cuando en 2005 inspeccionaron las instalaciones de Madrid.

R. Ah, ¿sí? No lo sabía. Cuando diseñé el parque no estaba el canal de piragüismo y luego modifiqué el proyecto para que tuviera su espacio.

P. Este trabajo es un ejemplo de parque sostenible. Todo su trabajo en realidad está muy vinculado al medioambiente.

R. Éste es el reto del siglo XXI. La arquitectura ha introducido en los últimos años criterios medioambientales pero esto debe cambiar porque la edificación sostenible tiene que ser una única cosa, no un elemento complementario. No se puede concebir un proyecto y luego decir: vamos a hacer algo para que sea respetuoso con el medioambiente.

P. En La Gavia, el agua es el elemento más importante pero también está en muchas de sus obras.

R. Somos agua. Por ejemplo, en un niño, el 90% de su cuerpo lo es. En mi trabajo el agua actúa como un elemento que une. A la humanidad lo que nos une con la naturaleza es el agua.

P. La zona en la que se levantará La Gavia es una de las más degradadas de la ciudad. Su proyecto ha sido visto como un ejemplo de reequilibrio de la ciudad.

R. Exactamente eso es lo que pretende. La arquitectura puede cambiar la manera de vivir de las personas. Y espero que este parque haga esa función.

P. En EL PAÍS se han recibido algunas cartas de lectores que no se creen que su proyecto en La Gavia sea posible.

R. No me extraña que no se lo crean. Ese terreno es muy agreste y parece difícil imaginar un parque allí, pero lo habrá. En un año habremos acabado el primer tramo. Para resolver este aspecto de sequedad y crear otro ambiente lo que hacemos es elevar el agua que llega de La Gavia para lograr una zona verde. Luego recuperaremos el río que pasaba por allí. Uno de los aspectos más importantes serán los llamados árboles de agua que se ordenarán en dos grupos y purificarán el agua en diversos tramos y saltos.

P. Con esta idea de integración de la arquitectura en el entorno ¿qué le parecen los edificios emblemáticos?

R. Esos edificios nos están llevando a la ruina, son una auténtica barbaridad. Es justo hacia allí donde no hay que ir. La arquitectura tiene que fundirse con el entorno, no ser un elemento diferenciador.

P. ¿Qué le parece Madrid arquitectónicamente?

R. Es una ciudad con historia y eso me gusta. En Tokio no la hay y lo echo en falta. Lo importante es saber conjugar la historia con los nuevos tiempos. A mí me impresiona mucho en esta ciudad que en pleno centro haya un Jardín Botánico, eso es una maravilla.

P. Madrid está llena de obras y los ciudadanos hartos de las incomodidades.

R. Ésta es una ciudad con mucha energía. Las obras miden esa intensidad. En Tokio eso no pasa y es una ciudad muerta en ese sentido. Si allí un alcalde propone obras, no se le vota.

P. El de aquí, Alberto Ruiz-Gallardón, ha abanderado un proyecto que consiste en remodelar la M-30, en soterrar una gran parte. ¿Qué le parece?

R. No conozco bien el proyecto, pero voy a tener una reunión con gente del Ayuntamiento. A mí lo que me interesa es saber qué se va a hacer en la superficie liberada, en el espacio que dejarán los coches. Eso es lo que me interesa de ese proyecto.