Noticias de Arquitectura


Carlos contra los rascacielos
febrero 2, 2008, 5:06 pm
Filed under: Inglaterra

l Príncipe de Gales vuelve a arremeter contra la arquitectura moderna que “afea” Londres

EFE – Londres – 01/02/2008

El príncipe Carlos de Inglaterra, cuyos gustos en arquitectura y otras materias califican algunos de desfasdos, ha vuelto a tomarla con aquellos arquitectos que en su opinión afean el horizonte londinense con edificios “high tech” cada vez más altos, agresivos y disparatados. El heredero del trono, que es además un latifundista apasionado por la agricultura biológica, aprovechó anoche su intervención en una conferencia de urbanistas y arquitectos tradicionalistas para cargar contra la erección de ese tipo de torres que hacen aparecer como enanos a monumentos históricos como la Torre de Londres o la catedral de San Pablo.

El príncipe de Gales precisó que no tenía nada en contra de que se levanten esos edificios en determinados barrios de la capital, como la antigua zona de los muelles del Támesis, en el este, donde podrían competir libremente en altura con los de Manhattan. Sin embargo, agregó, ese tipo de construcciones desfiguran la estética de los barrios históricos de ciudades como Londres, Edimburgo o Bath, que se distinguen por una armónica arquitectura georgiana, cada vez más amenazada por esos horrores.

Carlos de Inglaterra advirtió de que el plan del Gobierno de construir 3,25 millones de nuevos hogares de aquí al año 2016 aumentará la presión a favor de la construcción de edificios de apartamentos cada vez más altos y puso como ejemplo el caso de Berlín, cuyas autoridades han tenido que imponer restricciones últimamente a la altura de los edificios para evitar más abusos. La nueva diatriba del príncipe contra la arquitectura moderna ha recordado a muchos el discurso que pronunció en 1984 cuando calificó una proyectada ampliación de la National Gallery londinense, en plena plaza de Trafalgar, como un “monstruoso forúnculo” y dijo que parecía “un parque de bomberos”.

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Un inglés «imperfecto»
mayo 21, 2007, 8:52 pm
Filed under: Decoración, Inglaterra

Arquitecto, diseñador y agitador cultural, Nigel Coates es desde hace más de dos décadas un hombre de referencia obligada en el panorama creativo del Reino Unido. Ha proyectado casas y edificios en ciudades como Tokio, Londres o Dublín a partir de su concepto de la Arquitectura Narrativa; ha diseñado bolsos, muebles, exposiciones… y con la publicación de su libro Ecstacity se ha convertido en uno de los pensadores más radicales y vanguardistas del momento por sus rompedoras ideas sobre la ciudad y el urbanismo.

Por Graham Cairns. Fotografías de Jordi Adriá

En su libro Lo crudo y lo cocido, de 1964, el antropólogo francés Claude Levi Strauss intentó identificar las estructuras subyacentes que relacionan todos los relatos y los mitos, independientemente de su cultura de origen. Al pedirle a Nigel Coates –arquitecto, diseñador de interiores, fabricante de muebles y teórico residente en Londres– que identificara las ideas subyacentes en las tendencias actuales del diseño, respondió que hay un elemento común que se extiende por todas las culturas y continentes: el interés en la nueva estética de lo áspero e inacabado, del Hágalo usted mismo, del inglés DIY: Do it yourself. Lo crudo y lo no cocido.

Durante más de dos décadas, Nigel Coates, de 57 años, ha destacado como uno de los principales diseñadores multidisciplinares del Reino Unido. Su currículo profesional es simplemente sensacional. Coates ha diseñado bolsos para Nike, lámparas para el fabricante italiano Slamp y muebles para empresas como Fornasetti. Ha producido un gran número de exposiciones para celebraciones como la Bienal de Venecia y ha diseñado interiores para diseñadores como Katherine Hamnett y Jasper Conran.

Coates puede enorgullecerse de poseer una carpeta de trabajos de arquitectura con diseños para museos, galerías de arte, viviendas y oficinas en Beirut, Tokyo, Dublín y, por supuesto, Londres. Recientemente se ha convertido en uno de los pensadores mas radicales y vanguardistas tras la publicación de Ecstacity, su polémico tratado sobre la metrópolis. En este momento trabaja en una exposición de la galería Tate Modern, en la que Nicholas Serota tiene previsto analizar una serie de ideas sobre la ciudad de Londres.

Coates irrumpió en el campo de la arquitectura en los años 80, cuando trabajaba en la escuela de diseño más radical de Londres, la Architectural Association. Todavía imparte clases en el Royal College of Art y sigue siendo el motor creativo del estudio Branson-Coates, considerado uno de los talleres más eclécticos y exuberantes de Londres. Pese a ser un profesor destacado en una institución de elite, lo cierto es que podrían confundirlo con un estudiante. De hecho, asegura trabajar como si todavía lo estudiante. «Tomo cada proyecto como algo totalmente nuevo. Cada diseño es una nueva oportunidad para aprender».

Fue en su despacho donde pudimos encontrarnos. Sus oficinas ocupan la octava planta del edificio RCA, situado junto al Royal Albert Hall. Desde su escritorio puede contemplarse la vista de Albert Memorial, levantado por la reina Victoria para su esposo en 1872. Desde su posición de personalidad establecida en la elite del diseño británico, Coates asegura que se ha moderado y que su trabajo es «menos abigarrado, más coherente».

En los primeros proyectos, el Café Bongo, el bar The Wall y el restaurante Noah’s Ark, todos en Tokyo, presentó al mundo del diseño su concepto de la Arquitectura Narrativa; la estrategia de imaginar varias historias simultáneas y narrarlas en el diseño. El bar The Wall, por ejemplo, se trataba de imaginar que los romanos habían estado en Japón y que, posteriormente, sobre sus ruinas se había levantado un proyecto industrial durante el siglo XIX. Por tanto, en el edificio hay capas superpuestas de motivos que hacen referencia a muy distintos periodos históricos. Lo mismo ocurre en otros proyectos.

El interés en las narraciones múltiples surge de su obsesión con la ciudad, a la que define como «una vorágine de deseos, decepciones y conflictos; un lugar donde las historias individuales se superponen unas a otras en un caos constante y creativo. Es un espacio que no puede controlarse mediante el diseño, un espacio en constante flujo conflictivo, mientras muchos individuos siguen con su vida diaria».

Una total entrega a estas sensaciones es lo que subyace en su obra más polémica hasta la fecha, Ecstacity. Este libro concibe una metrópolis diseñada sobre los principios del collage; un conglomerado de siete ciudades superpuestas. Ecstacity es una interpretación del diseño urbano que, por definición, libera el papel del diseñador. Al superponer al azar distintos patrones urbanos de diferentes escalas, historias y lógicas, Coates ve el diseño de esta ciudad imaginaria como producto de un accidente. «En Londres, por ejemplo, las experiencias más emocionantes y vibrantes se encuentran en lugares como Camden Market, Kensington Market y Brick Lane; espacios en los que las personas diseñan y confeccionan su propia ropa, promueven sus propias marcas, fabrican sus propios muebles y construyen sus propios interiores. Ahí está el futuro».

Su último libro, Collidoscope, es una interpretación caleidoscópica del diseño de interiores y de la arquitectura mundial. En el libro reseña y relaciona proyectos, como el de las viviendas diseñadas por el arquitecto etíope Ahadu Abaineh: abricadas con madera sin tratar, barro, guijarros, planchas de metal ondulado y plástico, estas casas son una respuesta al grave problema de escasez de vivienda que hay en Etiopía. El mismo principio puede aplicarse al Brussels Bourse Theatre, diseñado por los arquitectos belgas de B-architecten. Este grupo celebra el hecho de que el gran diseño surge de las limitaciones, en la mayoría de los casos son de carácter presupuestario. Por tanto, su Brussels Bourse Theatre se ha convertido en un manifiesto de una estética de lo áspero, duro y elemental, que se ve en el uso de materiales de construcción atípicos. En este proyecto, se disponen de forma caótica superficies desnudas sin terminar dando la sensación de que todo está a medias.

Quizá el proyecto más destacado, que es una aplicación de esta estética del Hágalo usted mismo, se encuentra en Londres: el Dover Street Market de Rei Kawakubo. El DSM es una amalgama abrumadora de objetos encontrados en la calle, materiales de deshecho y elementos de la vida cotidiana a los que se ha dado un uso nuevo. Para Coates es el ejemplo perfecto de cómo estos proyectos podrían influir en el modo de pensar y crear de los diseñadores. Se ven andamios para colgar ropa, letrinas que se colocan en los conciertos de rock como probadores… Estilos y materiales ponen patas arriba el mundo del diseño más sofisticado.

La sensibilidad estética que comparten estos proyectos está basada en un rechazo a la limpieza y la elegancia de las grandes multinacionales en un mundo demasiado diseñado. Es una propuesta que no busca guía en los grandes diseñadores, sino que evita las tendencias oficiales. Es una sensibilidad que celebra la aspereza, la irregularidad y la crudeza. Una corriente subyacente mundial: una celebración de lo crudo y lo no cocido.



Casas prefabricadas: el último grito de la arquitectura de élite
mayo 12, 2007, 4:17 am
Filed under: Inglaterra, Rogers


BARATAS Y DE DISEÑO. Estética moderna, sencillez, mucha luz… y prefabricadas. Es el nuevo proyecto de la estrella de la arquitectura Richard Rogers. El creador, entre otros, del edificio Lloyd’s de Londres y la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, en Madrid, ha diseñado viviendas que se venderán por algo menos de 300.000 euros. El proyecto, según Rogers Stirk Harbour + Partners, es de máxima importancia, ya que recupera el diseño de este tipo de viviendas sociales, muy descuidado últimamente. El uso de elementos prefabricados es cada vez más popular en en Estados Unidos, pero en el ‘viejo continente’ ha habido hasta ahora ciertas reticencias a esos avances, con excepción del sector de las viviendas sociales. Las casas comenzarán a venderse en Londres, pero no se descarta el salto al resto de Europa. ¿Las veremos algún dia por España?. Foto: Rogers Stirk Harbour + Partners. JNP