Noticias de Arquitectura


La última ‘locura’ de dos genios suizos
abril 24, 2008, 3:08 am
Filed under: Herzog and de Meuron

* Los arquitectos Herzog y De Meuron también son los autores del CaixaForum de Madrid
* El recién estrenado Estadio Nacional de Pekín es su obra más ambiciosa hasta la fecha

ISABEL ESPIÑO

MADRID.- A veces, la densa contaminación no deja ver el ‘nido de pájaros’. Así es como han bautizado los chinos al espectacular estadio olímpico de Pekín, que acaba de acoger su primer evento deportivo. Sus ‘padres’, los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron, estrenan este año otras dos ambiciosas obras: la sede madrileña de la Fundación La Caixa, recién inaugurada, y su primer edificio residencial en EEUU, el 40 Bond.

Pese a ser edificios muy diferentes, todos comparten espectaculares exteriores (una personalísima mezcla de modernidad y recursos de la arquitectura tradicional), con inteligentes soluciones para dar luz a sus interiores. Llevan tres décadas creando todo tipo de edificios, desde fábricas para las famosas pastillas de Ricola hasta el cuartel general de Prada en Tokio. Tienen en su haber librerías, museos, edificios de viviendas y varias instalaciones deportivas.

Herzog y De Meuron son los autores del estadio Allianz Arena de Munich (Alemania) o del centro deportivo Paffenholz de Saint Louis (Francia). El recién estrenado Estadio Nacional de Pekín es su obra más ambiciosa hasta la fecha. Allí se celebrarán las ceremonias de inauguración y clausura de los juegos. Enormes vigas de acero que se entrelazan como ramitas, soportadas por 24 columnas de 1.000 toneladas (cada una) y dispuestas a alojar en su interior a 91.000 espectadores.

“No podrías hacer esta estructura en ningún otro sitio”, declaró Herzog a The New York Times durante la construcción del edificio. Su firma tiene otras seis obras en China. “Todo el mundo cree que esta es la obra arquitectónica más extraordinaria que hemos diseñado nunca”.

La vida de este suizo y su colega De Meuron ha corrido siempre en paralelo. Ambos nacieron en Basilea en 1950 y se conocieron a los siete años, en el colegio. Estudiaron juntos y en su ciudad natal crearon, en 1978, su estudio: Herzog & De Meuron.

Muchas de sus obras, sobre todo las primeras, se concentran en su Suiza natal, aunque hoy en día las delegaciones de su estudio (Barcelona incluida, donde dejaron su huella con el edificio del Fórum) y sus edificios se diseminan por todo el mundo. En 2001, recibieron conjuntamente el premio Priztker, el Nobel de arquitectura, un galardón que sólo en otra ocasión ha sido doble.
Dos viejas centrales

El jurado consideró que “la arquitectura de Jacques Herzog y Pierre de Meuron combina la maestría de una profesión antigua con el enfoque fresco de las capacidades técnicas del nuevo siglo. Las raíces de ambos arquitectos en la tradición europea se combinan con la tecnología actual en soluciones arquitectónicas extraordinariamente ocurrentes para las necesidades de sus clientes”.
Herzog (derecha) y De Meuron. (Foto: AP)

Herzog (derecha) y De Meuron. (Foto: AP)

Los arquitectos combinan en sus edificios fachadas modernas y originalísimas con materiales ‘clásicos’ (cristal, hierro e, incluso, piedra) que pasan por el tamiz de las nuevas tecnologías. Fotografías grabadas en el cemento, tiras de cobre que se retuercen o una gran cortina de hierro fundido son algunas de sus originales fachadas. Una de las más llamativas (moderna, a la par que atemporal) es la de una bodega que construyeron en el Valle de Napa (California, EEUU). Recurrieron a miles de piedras, pero prescindieron de arcilla o cemento mortero para unirlas. Simplemente, las sujetaron con una malla.

Precisamente, sus lazos con la tradición han hecho que estos dos arquitectos no tengan problema alguno en lavarle la cara a antiguos edificios. Esto es lo que han hecho en el paseo del arte de Madrid, convirtiendo la antigua Central Eléctrica del Mediodía en el CaixaForum, un gran espacio expositivo, que parece suspendido en el aire tras una plaza con un hermoso jardín vertical. Los arquitectos convencieron a la Fundación la Caixa de que también necesitaban el solar que comunicaba la vieja central con el Paseo del Prado.

Su trabajo más famoso hasta el estadio olímpico era, también, una vuelta de tuerca a otra central eléctrica. En 1995, esta pareja de arquitectos ganó el concurso convocado por la Tate para convertir una fábrica decimonónica a las orillas del Támesis en la sede de su colección de arte moderno. Nacía la Tate Modern. La solución de los arquitectos inundó de luz (sobre todo, la famosa sala de turbinas) y salas de exposiciones el sobrio edificio. Inaugurada en 2000, se ha convertido en el museo de arte moderno más visitado.

Precisamente, una década después de aquel encargo Herzog y De Meuron fueron elegidos de nuevo para acometer la ampliación de la Modern. Su propuesta es un zigurat acristalado que ha suscitado bastante más controversia que el edificio original. Esta ampliación de la Tate o el Museo de Arte de Miami (que se empezará a construir a finales de este año) son sólo dos de sus próximos proyectos.



Herzog propone una arquitectura basada en el ahorro energético
noviembre 10, 2007, 2:40 pm
Filed under: Herzog and de Meuron, Sustentable

El alemán abogó en Compostela por un diseño de viviendas que utilice el clima como principal fuente de energía y evitar así el derroche de los actuales edificios

Autor:Camilo Franco
Fecha de publicación: 8/11/2007

El mundo cuenta con una fuente de energía que desprecia: el sol. Es el mensaje que Thomas Herzog repite para convencer a los arquitectos de la responsabilidad fundamental que tiene su trabajo para evitar el cambio climático. El 50% de la energía consumida en el mundo es doméstica, según explicó el arquitecto alemán en su intervención en la primera jornada de los Encontros de Arquitectura en Compostela.

El proyecto de edificio para una aseguradora en la localidad de Wiesbaden sirvió al profesor para continuar su batalla de los últimos años a favor del aprovechamiento energético. Según explicó minutos antes de su intervención, «ya hay una energía disponible, unas diez mil veces más de la que consumimos; la genera el sol, pero no la aprovechamos». Herzog señaló que era necesario investigar y aplicar los conocimientos a la construcción para evitar el uso constante de energía en los edificios.

El arquitecto alemán hizo hincapié en dos circunstancias, la primera de ellas es que la energía solar permite muchos usos en un edificio «e incluso puede ser utilizada para enfriar las casas». La segunda tiene que ver con los costes de una construcción energéticamente sostenible. «Es mentira que la arquitectura energéticamente sostenible sea más cara», explicó en su intervención. «Nosotros conseguimos mantener los costes al nivel de cualquier otro tipo de arquitectura, sin contar el ahorro energético de los edificios una vez que están en uso», dijo.

Thomas Herzog pidió a los arquitectos que asuman la responsabilidad del cambio climático y admitió que, en general, «solo una parte de los grandes arquitectos del mundo están convencidos de la necesidad de un cambio hacia lo sostenible».

En este sentido, apuntó que era vital que «los países mediterráneos se convenciesen de sus posibilidades para demostrar al resto la capacidad energética del sol», al tiempo que señalaba que Italia estaba comenzando a trabajar en ese sentido.

El arquitecto muniqués, Premio Mies van der Rohe, señaló que esta arquitectura también puede contribuir al reequilibrio de la relación norte-sur porque «el máximo de energía disponible está en los países en vías de desarrollo y no en Europa». Herzog considera que es necesaria «una distribución del conocimiento de la tecnología».

Localismo práctico

El arquitecto señaló en su intervención en el Pazo de Congresos que «la estrategia antigua era adecuar la edificación a la energía natural y la situación». Cree que la arquitectura moderna debe adoptar estrategias similares y aprovechar las mejoras tecnológicas. Adelantó la necesidad de crear una nueva filosofía: «Tenemos que inventar una nueva fórmula de localismo para la arquitectura, no desde el punto de vista sentimental, sino desde la perspectiva de construir teniendo en cuenta el clima local y de cómo este puede ser utilizado para el aprovechamiento energético». Para Herzog, la generalización de esta propuesta cambiará el consumo energético y reducirá los costes y la dependencia energética de las materias fósiles.



Herzog & De Meuron reciben prestigioso premio británico de arquitectura
febrero 22, 2007, 4:53 am
Filed under: Herzog and de Meuron, Londres

r.unido-arquitectura 20-02-2007

El dúo de arquitectos suizos Herzog & De Meuron han sido distinguidos con uno de los premios más prestigiosos de este sector profesional, la Royal Gold Medal del Reino Unido.

Herzog & de Meuron, entre cuyos proyectos británicos figura la galería Tate Modern, de Londres, recibirán este miércoles el galardón de manos del presidente del Royal Institute of British Architects (RIBA), Jack Pringle.

La Royal Gold Medal, distinción a la que da personalmente su aprobación la reina Isabel II de Inglaterra, se concede anualmente a una persona o a un grupo de personas que con su obra han ejercido influencia internacional en el campo de la arquitectura.

Con esa distinción se trata de honrar a dos arquitectos que han dejado su impronta en ciudades de todo el mundo, incluido el Reino Unido, donde ganaron el premio Stirling con su centro de danza Laban (2003).

Nacidos ambos en la ciudad suiza de Basilea en 1950, Jacques Herzog y Pierre de Meuron tienen actualmente un estudio que emplea a cerca de 220 arquitectos que trabajan en más de cuarenta proyectos en todo el mundo.

En el 2005, Herzog & Meron recibieron el encargo de desarrollar un proyecto para completar la Tate Modern, en la ribera del Támesis, y urbanizar la zona circundante, y que debe estar terminado para el año 2012.

Entre sus obras recientes figuran la nueva tienda de la casa de modas Prada en Tokio (2003), el Forum 2004 de Barcelona, el nuevo estadio de fútbol Allianz Arena en Múnich (Alemania), un nuevo espacio de exposiciones para la fundación La Caixa en Madrid o el Centro Cultural de Santa Cruz de Tenerife (Islas Canarias).

Actualmente trabajan en proyectos como la Plaza de España en esta última ciudad canaria, con un nuevo enlace con su marina, el Espacio Goya y el Museo de Zaragoza, y un nuevo edifico para los laboratorios Roche en Basilea.

Otros grandes proyectos son la Elbphilharmonie, nueva sala filarmónica en Hamburgo (Alemania), y el más ambicioso de todos, el Estadio Nacional de Pekín, que acogerá los Juegos Olímpicos del 2008 en la capital china.

Galardonados con otros premios prestigiosos como el Pritzker (2001), Herzog y de Meuron son profesores de la Universidad de Harvard (EE.UU) y el Instituto Federal Suizo de Tecnología, en Zúrich.

Terra Actualidad – EFE