Noticias de Arquitectura


"La ciudad también es naturaleza"
julio 7, 2007, 2:09 pm
Filed under: Ciudad, Sostenibilidad

ENTREVISTA: LUIS ANDRÉS ORIVE Paisajista

T. G. C. – Vitoria – 04/07/2007

El director del Centro de Estudios Ambientales de Vitoria, Luis Andrés Orive, es uno de los principales valedores de este Foro Urbano de Paisaje. Doctor Ingeniero de Montes con una tesis sobre los paisajes de Álava, profesor en la Universidad de Nueva York de Arquitectura del Paisaje, es uno de los principales defensores del cierre urbano definitivo de Vitoria y su blindaje con un segundo anillo verde.

Pregunta. ¿Qué papel juega el paisaje en el entramado urbano?

Respuesta. El paisaje, considerado como sujeto de actividad humana e industrial y soporte de sistemas vivos, ha pasado a primer plano ahora que se habla de sostenibilidad. Ahora que parece que preocupa el cambio climático o la brutal pérdida de biodiversidad, me parece imprescindible el estudio del paisaje.

P. El Foro que comienza hoy se centra en la periferia.

R. Efectivamente, la expansión del espacio de borde es el que más duele tanto a los ecólogos como a los urbanistas. Cada día más, los arquitectos se preocupan por la expansión de las ciudades, algo que hasta hace unos años sólo interesaba a los ecologistas. Hay que desvincular crecimiento de desarrollo urbano y ocupación del suelo. La construcción de grandes polígonos industriales, infraestructuras viarias desproporcionadas, en fin, espacios fuera de la escala humana, no conducen a un mundo mejor.

P. El anillo verde de Vitoria es un referente internacional, ¿qué supondrá el segundo?

R. El impulso del primero llevó a aumentar la densidad de vivienda en los nuevos barrios y eliminar zonas verdes que suponen gasto y segregación urbana. El segundo anillo verde trata de preservar Vitoria de un desarrollo desaforado al que le puede someter su ubicación estratégica en el eje Paris-Madrid-Lisboa. Nosotros, en lugar de pensar la ciudad como un centro logístico de referencia, apostamos por su consideración como reserva de la biosfera, porque la ciudad también es naturaleza.

P. ¿Una ciudad, reserva de la biosfera?

R. Estamos trabajando en ese sentido, con la Diputación, los gobiernos vasco y central y la UNESCO. Vitoria como concepto ecológico, con un radio de 20 kilómetros que se conviertan en patrimonio natural de la Unión Europea. Nos estamos encontrando unas sorpresas maravillosas en cuestión de fauna y flora, de ecosistemas, y así lo constatan los científicos que vienen a estudiar nuestro proyecto. Creemos que los alrededores de Vitoria se pueden considerar el referente piloto de la ciudad sostenible. Con este proyecto, hemos conseguido la referencia como una de las 50 mejores ciudades del mundo en sostenibilidad.

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Así es la ciudad del futuro
junio 25, 2007, 3:21 am
Filed under: Ciudad, Inteligente

Coches apilables, ciudadanos interconectados: el último proyecto del MIT

PATRICIA F. DE LIS – Madrid – 17/06/2007

La ciudad del futuro no es la que Spielberg imaginaría para una de sus películas, porque el paisaje será muy parecido al actual. Los grandes cambios, quizá inapreciables a la vista, construirán una ciudad más humana por cuyas venas correrá, indiscutible, Internet. Inteligentes sistemas de comunicación permitirán un tráfico rodado más fluido y una información precisa en casa, en el coche, en la parada del autobús. Así lo ven y así lo están diseñando los expertos del emblemático Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT): pelotas que siguen el pie del niño, coches apilables, edificios con sensores… La ciudad inteligente desbancará a las urbes industriales, pero sin sobresaltos estéticos. Blade Runner todavía no es el futuro.

William Mitchell sonríe cuando se le pregunta si, en el futuro, viviremos en Blade Runner. El ex decano de Arquitectura del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), y uno de los referentes mundiales en la planificación de las ciudades, reflexiona: “Cuanto más tecnológicamente avanzada sea una ciudad, menos se parecerá a Blade Runner [película de ciencia-ficción de Ridley Scott (1982)]. La tecnología tiende a ser ubicua y no intrusiva. Los grandes cambios que están por venir no los veremos. Así que la ciudad del futuro es esta misma”.

Mitchell se refiere a Sevilla, donde se ha celebrado el seminario Creatividad e innovación en la cultura digital. El experto ha hecho alusión a su proyecto Smart Cities (Ciudades Inteligentes) en el MIT. En él trabaja un equipo multidisciplinar de arquitectos, urbanistas, informáticos y científicos que imaginan cómo será el urbanismo en las próximas décadas.

La base de la ciudad del futuro será la inteligencia. Las ciudades preindustriales, explica Mitchell, eran “esqueleto y piel”, techos y paredes, diseñadas casi en exclusiva para protegernos de las inclemencias del tiempo. Las ciudades industriales construyeron sistemas para la canalización del agua y de la energía. Pero las del siglo XXI serán “organismos vivos”, dotados de inteligencia propia. Y su sistema nervioso será Internet.

En la idea de Smart Cities, todos los dispositivos -desde los teléfonos móviles hasta los coches y edificios- tendrán sistemas de inteligencia incorporados y estarán interconectados. El grupo de Mitchell investiga “sistemas de transporte inteligente”: las vías y calles tendrán sensores que podrán indicar, en tiempo real, la densidad del tráfico. Enviarán las señales directamente a los coches inteligentes, que decidirán por sí mismos qué trayecto escoger. Los expertos de Smart Cities llevan desde 2003 tratando de reinventar el coche. La idea es mejorar su relación con las ciudades, y con las personas. Han inventado un pequeño coche apilable y eléctrico. El automóvil, pensado para dos pasajeros, tiene cuatro ruedas independientes, que son capaces de rotar 360 grados según la dirección de la conducción. Los ciudadanos cogerían el coche apilado pasando su tarjeta de crédito por un lector, y después lo aparcarían en otra de las pilas repartidas por la ciudad. Otra idea es la subasta de aparcamientos: según Mitchell, los coches inteligentes podrían pujar con otros automóviles por conseguir el mejor aparcamiento de la ciudad.

Los expertos de Smart Cities han diseñado, además, una lente electrónica, parecida a un telefóno móvil, que proporciona información en tiempo real de los edificios o monumentos de una ciudad que el usuario enfoque. También han inventado un coche que se conduce simplemente con el cuerpo, y una pelota que reacciona a los movimientos de los niños: les persigue o se deja perseguir según se muevan ellos. Los investigadores han desarrollado asimismo, un proyecto para la autoridad francesa de transportes con el objetivo de rediseñar las paradas de autobús. La idea es que sean movibles y que los viajeros puedan saber (gracias a su teléfono móvil o cualquier otro dispositivo electrónico) por dónde circula el autobús, y éste, dónde están sus viajeros, y así evitar las paradas vacías.

A Mitchell, que participó en el seminario organizado en Sevilla por la Fundación Telefónica, no se le escapan las dudas que suscitan proyectos como éstos. ¿Qué pasará cuando todo, incluido el ciudadano medio, esté interconectado? ¿Perderemos intimidad? ¿Está suficientemente asegurada la protección de la salud ante el incremento de ondas electromagnéticas? ¿Nos harán estas redes más vulnerables a los ataques cibernéticos? “Entiendo que estas preocupaciones existan, pero no hay evidencias científicas serias todavía de que haya razones para preocuparse”. “Lo que yo creo”, añade Mitchell, “es que el gran problema no es tecnológico, sino cultural. Descubrimos cosas a gran velocidad, pero no podemos inventar las convenciones sociales para entenderlas con la misma rapidez”.

Ésta es la razón de que, al pensar en la ciudad del futuro, muchos imaginen una urbe similar a Blade Runner. Por eso, Mitchell decepcionó al cineasta Steven Spielberg cuando éste le pidió que imaginara cómo sería Washington en 50 años para su película Minority Report y él respondió: “Si quieres la verdad, bastante parecida a como es ahora”. Sin embargo, para él, hacer ciudades invisiblemente inteligentes, es “muy emocionante para un arquitecto, porque podemos volver a organizar las ciudades desde un punto de vista más humano”.



Jóvenes arquitectos crean una ‘web’ para fomentar la relación entre vecinos
abril 21, 2007, 2:16 pm
Filed under: Ciudad, Internet

T. C. 12/04/2007

Internet acerca lo lejano. Domenico di Siena y Alfonso Sánchez creen que también es útil para acercar lo cercano. Junto a Francesco Cingolani conforman el trío creador de http://www.meipi.org, una web que aspira a fomentar las relaciones sociales entre vecinos y fortalecer el sentimiento de comunidad a partir de algo tan frío como un mapa, que va ganando calidez e información con aportaciones subjetivas.

La primera experiencia, que ha arrancado en Madrid gracias a una beca de 9.000 euros del Ayuntamiento, tiene un espíritu mestizo: acción social, tablón de noticias, galería artística. El universo elegido es el distrito madrileño de Arganzuela. “No vemos las herramientas de Internet como sustitutas de la sociabilidad tradicional, sino como una manera de incentivarlas”, expone Alfonso Sánchez, estudiante de arquitectura de 26 años.

El corazón del proyecto Todo sobre mi barrio es un mapa de Arganzuela que los vecinos enriquecen mediante archivos de manera que las impresiones puedan ser compartidas por otros. Desde que está en marcha ha servido para protestar por las obras de la M-30, denunciar inundaciones o informar de asambleas vecinales. Pero también hay espacio para el arte. “Pensamos en un proyecto que involucrase a los vecinos del barrio en lugar de hacer algo con artistas”, indica Domenico, un arquitecto italiano establecido en España. En Santiago ha comenzado a implantarse la idea con la colaboración de asociaciones de vecinos y el Laboratorio Urbano. La ambición de meipi.org es ser clonado tanto como los vecinos de otros barrios quieran

http://www.mataderomadrid.com http://www.meipi.org