Noticias de Arquitectura


Siza baila una samba en Brasil
agosto 3, 2008, 6:06 pm
Filed under: Brasil, Pais, Siza

Un museo del arquitecto en Porto Alegre destapa su lado más expresionista

ANATXU ZABALBEASCOA – Madrid – 14/06/2008

El arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira (Matoshinos, 1933) ha ganado todos los premios. Desde el del RIBA hasta el Pritzker. No tiene nada que demostrar. Se puede permitir ser libre. Y el museo Iberè Camargo que ha concluido en Porto Alegre (Brasil) demuestra que quiere serlo.

Su primer edificio en Brasil es también el primer inmueble brasileño construido todo con hormigón blanco: sin ladrillos ni elementos de cierre, con las tuberías encerradas tras los muros y con el movimiento construido a base de rampas que recorren sus cinco pisos y sus nueve salas. Para el museo -que rendirá tributo al maestro del expresionismo brasileño Iberè Camargo, avezado discípulo de De Chirico-, Siza ha explotado su lado expresionista, brutalista, y ha levantado un inmueble construido íntegramente de un único material y, casi, de un solo gesto. Que el edificio iba a dar una campanada ya lo advirtió el León de Oro que conquistó, siendo todavía un proyecto, en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2002. Desde hace dos semanas, la poderosa fuerza icónica que prometían los primeros croquis es ya una realidad visitable.

A las formas expresionistas obtenidas del uso del hormigón y de la ausencia de elementos de cierre se suma la reutilización del agua de lluvia o el ahorro energético del 40%, que ha permitido su construcción para poner al edificio a la cabeza de una época expresiva y sostenible. El potente volumen, apenas perforado y asentado frente al lago Guaíba, saluda a la tradición brutalista brasileña y anuncia su contenido desde su fachada expresionista. En el extremo sur de Brasil, entre Uruguay y Argentina, Porto Alegre, donde se ubica, es el lugar donde el pintor Iberè Camargo vivió sus últimos 20 años hasta fallecer en 1994 y tras estudiar arquitectura y vivir de la pintura, durante 40 años, en Río de Janeiro. Siza, que se hizo con el encargo para levantar el museo tras dejar atrás, en un concurso internacional, las propuestas de Arata Isozaki, Rafael Moneo y Richard Meier, no sólo se ha dejado empapar por las legendarias curvas de Oscar Niemeyer, también ha estudiado a otros brasileños como Lina Bo Bardi y sus ventanas, o Roberto Burle Marx y sus jardines. En el Museo Iberè Camargo, las ventanas son pequeñas en el lado oeste, para restringir la entrada de luz y sol.

Con ese control lumínico, el Pritzker portugués quiere corregir, sin nombrar ni acusar, los errores de una de las últimas, y sin embargo ya míticas, obras del patriarca Niemeyer: el museo en Niteroi, frente a la playa carioca de Copacabana. Rodeado de lucernarios, y también organizado con una rampa, el exceso de luz y vistas sitúa a una de las últimas obras de Niemeyer más cerca de un mirador que de un museo de arte contemporáneo. Nada de eso ocurre aquí. Hasta en sus trabajos más expresivos, Siza sigue siendo un racionalista convencido. Ahora, además, liberado.



Brasil debería demoler todos sus estadios para acoger el Mundial 2014
enero 30, 2008, 3:42 am
Filed under: Brasil, Vanguardia

Arquitectos de la Universidad de Sao Paulo afirman que hacer reformas resultaría económicamente inviable

29/01/2008 | Actualizada a las 20:35h

Río de Janeiro. (EFE).- Un estudio realizado por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Sao Paulo concluye que todos los estadios de Brasil deben ser demolidos para cumplir las exigencias del Mundial 2014, informa hoy el portal Terra.

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El estudio, ejecutado en los últimos cuatro años, afirma que las reformas de los escenarios resultarán económicamente inviables y que la mejor salida es demoler todos los estadios. “Ninguno de los estadios estudiados tiene posibilidad de ser rentable, ya que el fútbol no es capaz de sostener de forma aislada las finanzas de una arena moderna”, argumentó el análisis, según la versión periodística.

El estudio sostiene que es necesaria la “demolición completa” de gradas, salidas, rampas, coberturas, accesos de los principales estadios del país y la “completa remodelación” de sus proyectos. El estadio que obtuvo una mejor calificación para los arquitectos fue el legendario Maracaná de Río de Janeiro, que pese a haber sido reformado para acoger los Juegos Panamericanos del pasado julio, sólo cumple el 51 por ciento de las exigencias de la FIFA para organizar un Mundial.

El arquitecto visitó más de cincuenta estadios en otros países y se centró en Brasil en seis estadios: Maracaná y Engenhao de Río de Janeiro, Morumbí y Pacaembú de Sao Paulo, Mineirao de Belo Horizonte y el Kyocera Arena de Curitiba. Exceptuando el Engenhao y el Pacaembú, el resto de los estadios son candidatos a albergar partidos del Mundial 2014, que organizará Brasil.

La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) presentó a la FIFA una lista de dieciocho ciudades candidatas a albergar partidos, de entre las que escogerá entre diez y doce sedes definitivas. De estas dieciocho, sólo cuatro tienen proyectos para construir estadios nuevos.

Entre ellas, está Salvador, ciudad cuyo principal escenario será demolido tras el accidente en el que murieron siete personas el pasado junio, por el desprendimiento de parte de una grada durante un partido. El gobierno ha repetido que no va a invertir ni un sólo real en la construcción de nuevos estadios, que deberán ser sufragados por inversores privados y por los clubes de fútbol que los regentan.



Realizan festejos en Río de Janeiro por el centenario de Oscar Niemeyer
abril 21, 2007, 3:13 pm
Filed under: Brasil, Niemeyer

Cuando se hace un proyecto arquitectónico lo que importa es sorprender, dice

Río de Janeiro, 12 de abril. El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, quien cumplirá 100 años en diciembre, quiere continuar ”sorprendiendo y emocionando” al público con sus propuestas en curso en Brasil y el exterior.

”Cuando se hace un proyecto lo que importa es sorprender. La arquitectura es hecha por los gobiernos para los ricos, los pobres no participan, pero podrían detenerse ante un edificio tan diferente que les daría un momento de sorpresa y de emoción”, dijo quien diseñó Brasilia, en su oficina de Río de Janeiro.

Niemeyer todavía pasa las tardes trabajando sobre su mesa de dibujo en su taller de grandes ventanales, frente a la playa de Copacabana.

”Dibujo solo. La arquitectura es muy personal. Cada arquitecto debe tener la suya, hacer lo que desee y no lo que los otros quieren que haga”, dice Niemeyer entre dos fumadas de un cigarrillo que sostiene una mano ligeramente temblorosa.

La inauguración, el jueves de la semana pasada, del Teatro Popular de Niteroi, ciudad situada frente a Río de Janeiro, dio la señal del comienzo de los festejos del centenario de Niemeyer, que será el 15 de diciembre.

Como la mayoría de sus obras, cuyas líneas ”curvas y sensuales” son ”un homenaje al cuerpo de la mujer brasileña”, el teatro es un edificio curvilíneo que evoca una mujer acostada sobre el césped.

”La belleza es indispensable en arquitectura y en eso la mujer es fundamental. En mi juventud decía que cuando se está con una mujer, nada importa. Luego me di cuenta que era una visión algo egoísta”, dice Niemeyer, quien se casó en segundas nupcias en diciembre pasado con su secretaria, Vera Lucia Cabrera, de 60 años.

La receta es no aceptar la vejez

Su nieto, el fotógrafo Kadu Niemeyer, acaba de organizar una exposición en el Museo del Paso Imperial, en el centro de Río. Es una retrospectiva de los 70 años de carrera de su abuelo. Croquis, maquetas y fotos ilustran cerca de 400 proyectos arquitectónicos, más de 70 de ellos fuera de Brasil (Francia, Italia, Argelia, Israel y Estados Unidos, entre otros).

Francia, que lo acogió durante algunos años cuando lo perseguía la dictadura brasileña, tiene 16 obras de Niemeyer, como la sede del Partido Comunista en París (1965) y la Casa de Cultura de Havre (1972), con una profundidad de cuatro metros ”para protegerla mejor del viento y el frío.

”Cuando solicité al alcalde bajar la plaza cuatro metros, me miró espantado, pero se lo dije con tanta convicción que lo hizo”, recuerda divertido Niemeyer. ”Y ahora esa obra es considerada uno de los 10 proyectos arquitectónicos más importantes del mundo”.

Tras una fractura de pelvis, en diciembre pasado, Niemeyer no se puede mover demasiado, pero conserva el entusiasmo: ”Intento resistir, adaptarme. Trato de pensar como un joven, es diferente. Tengo el mismo interés por la vida que cuando era joven. Mi receta es no aceptar la vejez, pensar que uno tiene 40 años y actuar de esa manera”.

”Comunista convencido”, el artista acaba de regalarle al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, un proyecto de monumento en homenaje a Simón Bolívar, que será ”una de las mayores estructuras de hormigón armado del mundo.

”La vida es un suspiro, es más importante que la arquitectura. Debemos saber que estamos de paso, que la vida está llena de placeres y dolores. Sobre todo, debemos vivirla de manera honesta”, dice Niemeyer.



Niemeyer inaugura su última obra en Brasil, el Teatro Popular de Niteroi
abril 21, 2007, 1:59 pm
Filed under: Brasil, Niemeyer


El arquitecto, al filo de los cien años, supervisó hasta el final las obras del auditorio

JUAN ARIAS – Río de Janeiro – 06/04/2007

El jueves se inauguró el Teatro Popular de Niteroi, la nueva obra arquitectónica del ya legendario Oscar Niemeyer, el creador de la ciudad de Brasilia, que el 15 de diciembre cumplirá cien años. La estructura curvilínea del teatro y lo osado de toda la construcción delata la mano del arquitecto de los grandes espacios.

El teatro está ubicado en el centro de Niteroi, una de las ciudades más importantes del Estado de Río de Janeiro, y desde el edificio se puede observar una vista soberbia de toda la ciudad de Río. Niemeyer, que el año pasado sufrió una operación de fémur, se volvió a casar y hasta cambió todos los muebles de su casa en la playa de Copacabana, siguió las obras del nuevo teatro en silla de ruedas y acabó haciendo algunas correcciones en el último momento.

El arquitecto, que deja en su ciudad natal de Niteroi, después de Brasilia, el mayor número de obras monumentales, quiso dedicar este teatro, su sexta creación en la ciudad, al pueblo, para lo cual ha diseñado en la fachada un panel con una marcha de trabajadores. Dado el carácter popular que Niemeyer quiso dar a la obra, en su inauguración de ayer participaron, además de las autoridades, gente de la calle y varios grupos de música y danzas populares de niños y jóvenes.

“La construcción del teatro que proyecté en el Camino Niemeyer fue la más demorada y difícil de realizar”, afirmó el arquitecto en un artículo publicado el miércoles en el diario O Estado de São Paulo. “Durante años, la obra fue afectada infelizmente por diferentes problemas que la falta de recursos generaba”, añadió.

La obra, que ha costado 5,1 millones de euros, ocupa una superficie de 1.000 metros cuadrados construidos, con una platea de 480 metros cuadrados. Una de las novedades de la edificación es una grada reversible con 350 plazas en la parte interior y 15.000 al exterior.

Según el secretario de Cultura de Niteroi, André Diniz, “es una gozada contar con el trabajo de Niemeyer, pues posee una vitalidad impresionante y es intransigente al mismo tiempo con sus obras, que sigue siempre de cerca”.

Marilda Ormy será la nueva directora del Teatro Popular Niemeyer. Para dar un carácter “alegre, ligero, espontáneo y popular a la inauguración, hemos querido que participen en ella sobre todo los alumnos de las escuelas públicas municipales”, dijo el jueves Ormy.

El detalle concuerda con las ideas de Niemeyer, un hombre de izquierdas de toda la vida, que ha dado siempre preferencia a lo público frente a lo privado.