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Luis Barragán arquitectura sin tiempo
abril 12, 2008, 8:16 pm
Filed under: Arquitectura Mexicana, Barragan

El Sol de Cuernavaca
8 de abril de 2008

Wilfrido Ávila

Cuernavaca, Morelos.- Próximo al veinte aniversario de su muerte el 22 de noviembre de 1988 la leyenda del paisaje escénico, escultórico, de espacio y coreografía dentro del espacio sagrado de la ecología de la ciudad de México formado en gran parte por su arquitectura, siendo esta la única razón de admiración que se dio de los años treinta a los años setenta en el Anáhuac y así nada fuera de el, ya que es aquí donde todo florece por obra de magia espontánea. Al terminar su carrera de Ingeniería emprende un viaje a Europa durante su estadía en Francia Luis Barragán se encuentra con el arquitecto Ferdinand Bac siendo este el que marca su regreso a la arquitectura aprendiendo el sentido del arco, las tejas, las piedras y el agua, para recrear en la arquitectura la poesía del horizonte y en el de dirigir la mirada hacia arriba de los patios encerrados del mediterráneo construidos de gruesas paredes.

Algo por igual que ayudo a darle valor al color y a la forma fue sin duda su fuerte relación que tuvo en Nueva York con el muralista mexicano José Clemente Orozco, inspirándole la idea hacia la forma cubista que el pintor realizaba en su obra, en esa época las obras plásticas consistían en construcciones cúbicas y desnudas que sirvieron de fondo a tropas de soldaderas rodeadas de magueyes, que habrían de ser la forma primordial en el trabajo del Luis Barragán quien cita; “Yo estoy influenciado por todo lo que veo”

Uno de sus primeros trabajos que según realizó accidentalmente en Guadalajara, son consideradas obras maestras de la arquitectura, donde se pueden apreciar varias características que perduraron hasta sus últimos trabajos: el primero es sin duda el gran uso de los exteriores que aparecen como grandes bloques de concreto adosados por pequeñas puertas y ventanas que en ocasiones ofrecen un diseño singular y bellísimo, la otra parte es la amplitud y variación de los espacios interiores, sabiamente logradas utilizando el juego de altura que le da a los techos, así como el destacado tratamiento de las escaleras que asemejan esculturas empotradas en los muros, sin faltar el uso de madera como de abundantes celosías creando rincones misteriosos, rodeados de largos pasillos, surcados por zonas de transito, que se ven salvadas por la luz en los espacios altos, bajos , estrechos y amplios . Con esto logró crear una sucesión de sorpresas y emociones que dieron paso a la creación de Barragán al mismo tiempo que seleccionaba y diseñaba los muebles y las lámparas que deberían ir de acuerdo con la construcción para poder darle ese misterio requerido.

Su profesionalismo y dedicación estuvo acompañada por el magnifico trío logrado por Rafael Urzúa, Luis Barragán e Ignacio Díaz Morales quienes desde la escuela libre de Ingeniería en Guadalajara, se compenetraron de tal manera que no hubiera sido lo mismo sin alguno de los tres, la personalidad de Díaz Morales el pensador profundo y metódico, apasionado por los cuestionamientos teóricos, aportaba definiciones y luces que enriquecían la visión de Barragán, y Urzúa a quien la sensibilidad se expresaba directamente aportando con esto una amistad entrañable en su trabajo creando así los tres, la mejor obra de la arquitectura domestica de México en los años treinta.

Lo admirable entre ellos fue que mientras la mayoría de sus compañeros buscaba la función habilidad europea ellos querían su mexicanidad del siglo XX, recurriendo a la utilización de los arcos, las vigas y las tejas abogando que las cosas simples están cargadas de eternidad y de sentido común y que el talento se encuentra por encima del tiempo, dicho esto es como se individualizan en la arquitectura conventual de nuestro siglo XVI, dando pie a su particular trabajo donde Luis Barragán. Presenta parte de su obra intemporal y regionalista logrando con esto una verdadera creación universal, al que recurre a la oscuridad como recurso plástico de valor espacial para invitar al recogimiento, cita documento editado en 1962 donde describe su obra enfocada a su formación católica y profunda, expresando de esta manera un catolicismo que oliera a sacristía pero que al igual también presentara una aristocracia, demostrando con esto un verdadero arte innovador y revolucionario para la época. Dando una de las más validas vertientes de la arquitectura mexicana de la actualidad, identificando a México como uno de los más grandes aportes en el arte de nuestros tiempos.

La obra construida por Barragán ofrece dos posiciones antagónicas, la primera es sin duda la sencillez en el desarrollo de sus componentes, la segunda es a la vez de una gran complejidad para entender sus espacios, su arquitectura como la describió, es su autobiografía donde el arte se hace con y en la vida del artista, al que no se puede separar la vida profesional de la vida personal, ya que solo hay una vida comprometida con la creación, citado en el artículo escrito por Alejandro Ramírez Ugarte en 1962 en entrevista inédita hecha al maestro Luis Barragán.



Efemérides nacionales 9 de marzo
marzo 10, 2008, 7:53 pm
Filed under: Barragan, El Universal

1902.- Nace el arquitecto mexicano Luis Barragán, considerado uno de los máximos representantes de la arquitectura de su país del siglo XX. Recibe en 1980 el premio Pritzker de Arquitectura por el conjunto de su obra. Muere el 22 de noviembre de 1988.



Mezcló Luis Barragán misticismo y mexicanidad en su obra
marzo 11, 2007, 5:12 am
Filed under: Barragan

Originario de Guadalajara, Jalisco, Barragán murió el 22 de noviembre de 1988, dejando tras de sí un importante legado arquitectónico que se mantiene vigente en la actualidad.

MÉXICO.- Luis Barragán, uno de los iconos de la arquitectura mexicana del siglo XX, quien supo mezclar el misticismo religioso con el rescate de lo nacional y fue galardonado con el premio Pritzker por el conjunto de su obra, nació hace 105 años, el 9 de marzo de 1902.

Originario de Guadalajara, Jalisco, Barragán estudió ingeniería civil y arquitectura, e inició su actividad profesional en 1927. Viajó por Europa durante dos años, lo que despertó en él una pasión por los pueblos del Mediterráneo y por la sabiduría de los árabes en España.

De acuerdo con sus biógrafos, Barragán evolucionó en su trabajo con una síntesis personal de la arquitectura de su país y las aportaciones de las vanguardias europeas.

De regreso a Guadalajara, construyó algunas residencias y apartamentos; en 1945 se trasladó a la capital mexicana, donde desarrolló el proyecto de planificación y urbanización del Pedregal de San Angel, un hito para la época.

Entre sus primeras obras destacan las viviendas unifamiliares, como las casas González Lima y Enrique Aguilar (1928, ambas en Guadalajara), en las que comenzó a desarrollar un estilo propio influenciado por la cultura mediterránea: patios, muros, jardines, terrazas y celosías.

La casa de Luis Barragán, construida en 1947 y que es propiedad del gobierno de Jalisco y de la Fundación de Arquitectura Tapatia, A.C., representa una de las obras arquitectónicas de mayor trascendencia en el contexto mexicano, de ahí que fuera propuesta para ser Patrimonio de la Humanidad.

El inmueble, conservado hasta nuestros días, se encuentra en las mismas condiciones en que Barragán solía habitarlo, pues encierra un importantísimo testimonio cultural y artístico.

Dicho acervo cuenta además con instalaciones adjuntas, que constituían el taller del arquitecto, que posibilitan la realización de conferencias, presentaciones, exposiciones y otras actividades.

Su casa fue donde surgió el estilo arquitectónico que llamó “emocional” y que muestra el misticismo religioso y el rescate de lo mexicano.

Su última etapa como arquitecto inició en 1950, bajo la influencia del pintor Jesús Reyes Ferreyra y el escultor Mathias Goeritz, y se caracterizó por su evolución hacia una arquitectura de espacios interiores, valoración del color, tratamiento de texturas y luz natural. Sigue…

En 1952 y 1955 reconstruyó el convento de las Capuchinas Sacramentarias de Tlalpan, al que añadió una capilla; para emprender en 1957 las obras del fraccionamiento de Ciudad Satelite, cuyo símbolo -las cinco torres- es producto de la colaboración de tres artistas: Barragán, Goeritz y Chucho Reyes.

En esas mismas fechas diseñó el fraccionamiento Las Arboledas, en el Estado de México. Más tarde, en 1964, proyectó con el arquitecto Sordo Madaleno el conjunto habitacional Lomas Verdes, modelo en su género.

También desarrolló el diseño del fraccionamiento residencial Los Clubes. En 1976 se hizo acreedor al Premio Nacional de Arquitectura y en 1980 obtuvo el Premio Pritzker de arquitectura.

Luis Barragán murió el 22 de noviembre de 1988, dejando tras de sí un importante legado arquitectónico que se mantiene vigente en la actualidad.

Como un homenaje, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) decidió incluir en su Colección de Arte una edición dedicada al arquitecto, cuyas imágenes poéticas de sus casas y jardines se han convertido en icono de la arquitectura moderna mexicana.

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