Noticias de Arquitectura


Frank Lloyd Wright, fierté de l’Amérique
julio 17, 2009, 10:56 pm
Filed under: Arquitectura Moderna | Etiquetas:
De notre envoyée spécialeà Chicago Béatrice de Rochebouët
09/07/2009 | Mise à jour : 12:08
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Le musée Salomon R. Guggenheim, à New York. (David Heald/Guggenheim Foundation)
Le musée Salomon R. Guggenheim, à New York. (David Heald/Guggenheim Foundation)

L’architecte est à l’honneur à New York, où l’on fête le Musée Guggenheim, qu’il a construit il y a cinquante ans, et à Chicago, où ses Prairie Houses s’ouvrent au public.

«J’ai besoin d’un combattant, d’un amoureux de l’espace, d’un géniteur, d’un testeur et d’un sage… Je veux un temple de l’esprit, un monument, et surtout votre aide pour le réaliser.» Le 1er juin 1943, la baronne Hilla von Rebay, conseillère artistique de Solomon R. Guggenheim, écrit à Frank Lloyd Wright pour lui proposer de construire un musée. Guggenheim voulait un édifice aussi révolutionnaire que l’art abstrait qu’il collectionnait. Wright imagina alors une spirale ascendante déployant sa courbe tout au long d’une rampe en pente douce, sur six étages. La réalisation prit seize ans et fut achevée en 1959, six mois après la mort de l’architecte, décédé à l’âge de 91 ans.

Vivement décriée, cette innovation que les critiques qualifièrent de «tire-bouchon» est aujourd’hui une des fiertés de l’Amérique. Pour fêter le 50e anniversaire de sa construction, le Guggenheim rend aujourd’hui hommage à son créateur, en présentant, le long de la célèbre rampe, 64 maquettes et projets, et plus de 200 dessins originaux dont beaucoup n’ont jamais été exposés *. Le titre, «De l’intérieur vers l’extérieur», reflète un des concepts fondamentaux de Wright, à savoir que l’espace interne détermine la forme extérieure et que l’architecture doit suivre les mêmes principes que la nature, comme l’arbre qui s’élargit du cœur vers l’écorce.

«L’intérieur est l’élément principal d’une construction, celui qui doit être reflété à l’extérieur comme un espace contenu», écrit ce fondateur de l’architecture moderne qui poussa l’analogie avec le monde vivant en prétendant que la construction doit représenter la croissance d’un être.

Des habitations «à taille humaine»

Construite sur une cascade, d’où son nom, Fallingwater House, la maison de Mill Run (Pennsylvanie) en est la plus parfaite illustration. «Je voulais que ce lieu devienne une partie de vous-même, expliqua Wright à son commanditaire, l’industriel Edgar J. Kaufmann. Je vous place donc directement dans la chute, sur le rocher – qui est une partie de la cheminée – où vous aimez pique-niquer, donc au centre, et au lieu d’origine de la demeure.» Cette théorie explique aussi la haine que Wright nourrissait vis-à-vis des grandes villes, notamment Chicago où il ne réalisa que des habitations « à taille humaine », ses fameuses Prairie Houses (voir ci-dessous).

Outre un parcours chronologique, l’exposition évoque les aspects les plus révolutionnaires de cet autodidacte qui n’hésita pas à quitter femme et enfant pour découvrir l’Europe. Ses projets non réalisés évoquent ses rêves interdits, comme celui du Gordon Strong Automobile Objective and Planetarium, lieu de promenade en automobile construit en 1924 pour un promoteur immobilier, grand amateur de voitures. L’idée de la spirale ascendante était en germe !



‘El mundo atraviesa la mayor ola de construcción de la historia’
noviembre 29, 2007, 1:47 pm
Filed under: Arquitectura Moderna

Brett Steele Director de la Architectural Association de Londres

La construcción vertiginosa es la principal tendencia en la arquitectura actual. Para los profesionales, el reto es gestionar esa realidad para mejorar la vida en las ciudades. Brett Steele, director de la innovadora escuela de arquitectura londinense, propone crear nuevos modelo

Marisol Paul / MADRID (28-11-2007)

Brett Steele dejó Nueva York para formar a futuros premios Pritzker en la Architectural Association (AA) de Londres, la escuela de arquitectura más antigua de Reino Unido y una de las más influyentes del mundo, que dirige desde 2005. Antes, trabajó con la prominente arquitecta iraquí Zaha Hadid, fundó y dirigió el Laboratorio de Investigación en Diseño de la AA, y creó DAL desArchLab, una oficina de arquitectura con sede en Londres, junto a Natasha Sandmeier. Steele ha desgranado sus conocimientos en distintas escuelas en EE UU, Europa, Hong Kong, China y Japón. La semana pasada, impartió una conferencia en la Escuela de Negocios del Instituto de Empresa (IE) en Madrid, en el contexto de la creación de la nueva Escuela Internacional de Postgrado de Arquitectura del futuro IE Higher Education.
¿Cuáles son las actuales tendencias arquitectónicas?

La principal tendencia es la cantidad de edificios que estamos haciendo y de forma tan rápida. El mundo está atravesando la mayor ola de construcción de la historia. Para nosotros el reto es cómo gestionamos esas fuerzas para hacer la vida mejor en las ciudades. Ahora la mayoría de la población vive en ciudades, eso nunca había ocurrido antes. Así que, de repente, la relación entre la arquitectura y las ciudades cobra nuevo interés.
El diseño condiciona muchos proyectos. ¿Le parece que se están construyendo ciudades habitables?

Me gustaría ver mucho más diseño en el mundo. De hecho, la complicación es que hoy en día las ciudades se están construyendo sin tener en cuenta el diseño. No quiero decir que todo sea malo, hay buen diseño, pero el problema es que a veces no hay ningún diseño.
¿Qué edificios identificaría como los más innovadores?

Innovación es una palabra del mundo de los negocios, tengo alergia al término, prefiero hablar de experimentación. La escuela donde trabajo en Londres tiene fama de experimentar con el diseño. Nos limitamos a probar nuevas ideas, ver qué funciona y qué no.

En la actualidad, los edificios se están haciendo más grandes y eso conlleva problemas, una lucha constante. Se hacen edificios cada vez más grandes, pero se utilizan los modelos tradicionales en vez de inventar otros nuevos. Hay otras formas de construir edificios enormes, aparte de los rascacielos. Las ciudades se pueden extender a lo horizontal. Lo veo como una alternativa a la forma de vivir actual y una oportunidad de crear entornos mejores.
Entonces, su posición en el debate sobre ciudades horizontales o verticales está clara.

Me interesan más las ciudades horizontales, porque presentan un modelo alternativo a lo que se ha hecho en los siglos XIX y XX, con predominio de los rascacielos. Un planteamiento interesante es cómo pueden conectarse estos dos mundos, el horizontal y el vertical. Londres y Madrid, por ejemplo, han crecido en los dos sentidos.
¿De qué manera la arquitectura actual tiene en cuenta la sostenibilidad y el medio ambiente?

Es una cuestión de investigación, no de diseño. Una de las cosas más interesantes en la arquitectura actual es la convergencia de la investigación y el diseño. Eso cambia el papel de los arquitectos. Ahora hay que preparar a profesionales en investigación. La única investigación profunda en el fenómeno de China y Dubai la están llevando a cabo arquitectos, lo cual trae una dimensión de cultura a la profesión. Parte de mi trabajo es convencer a los arquitectos de la importancia de eso, no sólo de construir, sino también de conocer las consecuencias de lo que están construyendo.
Ciudades. ‘El proyecto de La Caixa en Madrid es precioso’

Shangahi y Dubai. ‘Nunca en la historia se ha construido a la escala y con la velocidad con que se están construyendo los proyectos en estos lugares. Lo que opinamos de estos crecimientos arquitectónicos no importa, porque ya son una realidad. Lo que tenemos que pensar es qué modelos tienen que surgir de esto. Uno de los rasgos más interesantes es que buena parte del trabajo lo están llevando a cabo arquitectos europeos y estadounidenses y jóvenes profesionales chinos y árabes que se han formado en Europa y EE UU, y lo que han aprendido lo están llevando a sus países de origen.

Edificios emblemáticos. ‘Me interesan más como categoría que el edificio en concreto. No hay ningún edificio más emblemático que otro. Todas las ciudades tienen actualmente uno representativo, todos son iguales. En cuanto los edificios se convierten en emblemáticos, nos hartamos de ellos. El hecho de que haya tantos edificios singulares indica que están aportando algún tipo de valor a las personas que los diseñan y construyen, es algo que se aprecia en todas las grandes ciudades en el mundo. Ahora, en vez de aplicar el carácter de icono a los edificios, se hace a ciudades enteras, por ejemplo, Dubai. Va a ser otra tendencia.

Proyectos en Madrid. ‘No conozco proyectos como el del nuevo área de negocios que se levanta en el norte de la ciudad. Es típico en muchas ciudades europeas construir los edificios altos en las afueras. Canary Wharf en Londres es un ejemplo característico de edificios altos muy juntos. Yo destacaría el proyecto de La Caixa CaixaForum, la nueva sede de la obra social de la entidad en el Paseo del Prado, es precioso’.

La frase

Me interesan las ciudades horizontales, porque presentan un modelo alternativo a lo que se ha hecho en los siglos XIX y XX. Lo interesante es cómo pueden conectarse estos dos mundos, el horizontal y el vertical’



Trescientos metros de controversia
agosto 4, 2007, 1:43 pm
Filed under: Arquitectura Moderna, Koolhaas, Pais


El mayor rascacielos de Latinoamérica, proyectado por Rem Koolhaas para México DF, y en cuya inversión participa Amancio Ortega, levanta ampollas por incumplir la ley

FRANCES RELEA – México – 03/08/2007

La Ciudad de México podrá tener el mayor rascacielos de América Latina -la Torre Bicentenario-, de una altura similar a la Torre Eiffel (300 metros) si los adversarios del proyecto no lo impiden. Sus promotores y el alcalde de la capital mexicana, Marcelo Ebrard, aseguran que el nuevo edificio cambiará la faz de la ciudad y la colocará a la vanguardia de la competitividad.

“Por más que lo anuncien, si no cumple con la ley no se autorizará la obra”, replica Gabriela Cuevas, máxima autoridad municipal de la colonia Lomas de Chapultepec, un barrio de clase alta donde está previsto construir la torre.

¿Y qué dice la ley? Que no se puede construir un edificio de 300 metros en las Lomas de Chapultepec. Desde 1992 y hasta 2012, la altura máxima permitida en el barrio es de 20 metros. Basta una mirada fugaz para comprobar que diversos edificios de la zona superan dicho límite.

Culpa de la corrupción de autoridades anteriores, esgrime Gabriela Cuevas, jefa de la delegación municipal que tiene que firmar el permiso correspondiente, y militante del conservador Partido de Acción Nacional (PAN), en el poder en el ámbito federal y en la oposición en la Ciudad de México. Y aunque niega cualquier trasfondo político en la polémica, se ha convertido en la portavoz de las protestas de los vecinos que no quieren el rascacielos en el barrio.

En medio de la polémica está en juego una inversión de más de 600 millones de dólares (439 millones de euros), a partes iguales entre el grupo mexicano Danhos y el fondo inmobiliario español Pontegadea, propiedad de Amancio Ortega, presidente del grupo textil Inditex, que engloba Zara.

Los promotores de la Torre Bicentenario pretenden inaugurar la obra el 16 de septiembre de 2010, cuando se cumplen 200 años del comienzo de la guerra de independencia de México. El rascacielos, de 70 pisos, “se inscribe en la tendencia mundial de hacer edificios altos”, según el arquitecto Jorge Gamboa de Buen, director general del grupo Danhos. “En los próximos seis años se construirán más edificios por encima de los 200 metros que en toda la historia de la humanidad”. Es una tendencia ambiental, añade, “porque son edificios de otra generación, que consumen menos energía, menos agua y con mejores drenajes”.

La torre se levantará sobre una superficie triangular de 3.800 metros cuadrados, en un extremo del bosque de Chapultepec, el pulmón de la ciudad, y sobre un estacionamiento subterráneo con capacidad para 6.500 vehículos. Tendrá forma de dos pirámides que se unen en las bases, inspiradas en el sitio prehispánico de Chichen Itzá (Yucatán), que ha sido declarado maravilla del mundo. En 130.000 metros cuadrados de oficinas trabajarán unos 10.000 empleados, y la estructura, de gran firmeza, estará diseñada a prueba de sismos.

La Torre Bicentenario ha sido proyectada por el arquitecto holandés Rem Koolhaas, premio Pritzker de 2000 -una especie de Nobel de la Arquitectura- y autor de obras como la Casa Música de Oporto, el Epicentro Prada de Los Ángeles y el Museo de Arte Leeum Samsung de Seúl. “Decidimos construir este edificio con uno de los arquitectos más importantes del mundo, después de evaluar a varios como Norman Foster, Jean Nouvel, Santiago Calatrava, Renzo Piano y Richard Rogers”, asegura Gamboa.

El alcalde de la Ciudad de México, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), se frota las manos para acariciar una inversión suculenta que puede reportarle réditos políticos de gran calado. Sus adversarios lo saben y no están dispuestos a ponerle las cosas fáciles.

Para el alcalde Ebrard, la normativa urbana es una ley flexible que permite modificar los usos de suelo. Sobre todo, cuando se trata de defender la construcción del edificio más alto de Latinoamérica: “Nos conviene mucho más tener esta torre que permitir el desorden que se vive en materia de viabilidad y uso del espacio”.

La delegada Cuevas no lo ve así y asegura que las cosas han cambiado bajo su mandato: “Constructor que se acerca y pide permiso para levantar más pisos, lo mandamos a volar. No puedo permitir un proyecto que viola la ley”, insiste. “Para otorgar los permisos habría que modificar la ley o el proyecto”.

El otro obstáculo para la Torre Bicentenario es que tiene que construirse en un predio que actualmente alberga un inmueble del arquitecto ruso-judío Vladímir Kaspé de finales de los años cuarenta.

El edificio en cuestión alberga una estación de servicio, una concesionaria de automóviles y un taller mecánico, y figura en una lista del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) de inmuebles con valor artístico. Este organismo ha advertido de que no es factible considerar su demolición.

Los vecinos también están divididos. Alfredo Balli González, presidente de la Unión de Colonos de Lomas de Chapultepec, reclama más información. “Queremos ver además de todo el proyecto arquitectónico, cómo se va a resolver el impacto urbano y ambiental”, dice Balli, que se queja de que no les ha informado, “ni los promotores ni las autoridades”. Otra agrupación de vecinos, Salvo Lomas, ha organizado protestas en la calle.

La Asamblea Legislativa de Distrito Federal tendrá la última palabra después de un análisis técnico-jurídico. Y sólo los legisladores podrían modificar la ley para hacer realidad la Torre Bicentenario.



La arquitectura moderna, en un clic
febrero 22, 2007, 4:42 am
Filed under: Arquitectura Moderna, Cataluña, UPC

Un nuevo portal publica profusa documentación sobre las grandes obras y proyectos del siglo XX

21/02/2007 | Actualizada a las 09:18h
Barcelona. (Redacción).- Desde el pasado 15 de febrero los amantes de la arquitectura tienen una nueva dirección electrónica que añadir a la pestaña de favoritos de su navegador, la del portal ‘Història en Obres’.

EL origen de este proyecto es la recopilación de los mejores trabajos de investigación presentados desde 1988 en las asignaturas de Historia del Arte y de la Arquitectura II y III de la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona.

Con la ayuda de docentes, doctorandos, jóvenes profesionales y estudiantes, los cuatro miembros del equipo promotor, coordinado por el profesor Fernando Álvarez Prozorovich, se ha elaborado un completo portal de arquitectura moderna en el que pueden encontrarse decenas de fotografías de maquetas, interpretaciones tridimensionales, textos teóricos y referencias bibliográficas sobre las mejores obras del siglo XX.

Los padres de Història en Obres pretenden fomentar un discurso crítico a partir del conocimiento de documentos originales que ayude a elaborar una “”historia en construcción”, en permanente expansión y revisión”, en palabras del profesor Álvarez Prozorovich. “No hay ninguna vocación de neutralidad y, ni mucho menos, pretensiones de coleccionismo de obras o de autores, sino la intención de que el material expuesto sea capaz de generar preguntas nuevas, comprometidas, curiosas”, explica en la página principal del sitio.

Aunque los contenidos están dirigidos principalmente a la comunidad universitaria, todo aquel que desee consultarlos puede hacerlo libremente, ya que el material es de acceso público. Únicamente está protegido con una licencia de Creative Commons, que permite el uso sin ánimo de lucro de los documentos a cambio de citar la fuente y el autor.

La Universitat Politècnica de Catalunya ha dado soporte técnico al proyecto, alojado en su propia página web.



El Colegio de Arquitectos de Cataluña otorga su medalla de oro al Ayuntamiento de Barcelona
febrero 5, 2007, 3:34 pm
Filed under: Arquitectura Moderna, Barcelona

Simultáneamente el COAC también distingue al arquitecto Oriol Bohigas

El pasado 21 de diciembre de 2006, la Junta de Gobierno del Colegio de Arquitectos de Cataluña, presidida por su decano, Jordi Ludevid, decidió unánimamente la concesión de la Medalla de Oro al Ayuntamiento de la capital catalana y al arquitecto Oriol Bohigas. Con anterioridad, la Medalla de Oro del COAC se concedió a los arquitectos Francisco Javier Saénz de Oiza, Enric Miralles, Oscar Niemeyer, Alejandro de la Sota y José Antonio Coderch.

Barcelona es hoy una ciudad internacionalmente reconocida como capital en el mundo de la arquitectura. Lo es por el patrimonio artístico y urbanístico que la ciudad ha creado, mantenido y desarrollado a través de los siglos. También lo es porque cuenta con la fuerza y la calidad de seis mil arquitectos profesionales y con el potencial de miles de estudiantes de arquitectural, venidos de todo el mundo.

Pero si Barcelona, hoy, es reconocida como capital en el mundo de la arquitectura es, en buena parte, gracias al Ayuntamiento y a las personas que, como Oriol Bohigas, han sido responsables, políticos y técnicos, desde 1979. Las operaciones realizadas por el consistorio a partir de la vuelta de la democracia, su planteamiento y planeamiento, han sido consideradas como modelo para ciudades de todo el mundo, y una base de discusión técnica, académica y política. Así, las más prestigiosas instancias internacionales han avalado reiteradamente esta trayectoria, destacando la Medalla de Oro de 1999 concedida por el Royal Institute of British Architects (RIBA) a la ciudad de Barcelona, a su gobierno, y a sus ciudadanos y profesionales.

La RIBA identificó a Oriol Bohigas como el impulsor de todo el proceso en su calidad de coordinador de urbanismo entre 1980 y 1984. Aquellos años, Bohigas impulsó actuaciones puntuales de carácter estratégico que tuvieron un efecto de transformación del tejido urbano en su conjunto. Se reinterpretó la ciudad como conjunto de barrios, y se hicieron al mismo tiempo transformaciones globales de importancia, como la apertura de la ciudad al mar y la eliminación de las barreras infraestructurales que aislaban el tejido urbano de la costa.

Al lado de su papel protagonista en los momentos clave de la transformación de Barcelona, el Colegio de Arquitectos de Cataluña ha querido reconocer y destacar en la figura de Oriol Bohigas esa misma capacidad de transmisión que él buscaba. Como profesor, escritor, historiador, cronista, crítico, político, polemista, conferenciante, intelectual, periodista o analista; como arquitecto. En Barcelona y en todo el mundo.

La de Barcelona ha sido la primera de las administraciones en considerar y hacer de la arquitectura una verdadera política pública: por los recursos -humanos, económicos, técnicos- y la atención que ha recibido, por el respeto que ha merecido, que la ha convertido en un arraigado valor cultural de la organización municipal y de la ciudad en su conjunto.

Las consecuencias de esta política Barcelona han beneficiado a la arquitectura más allá de su término municipal, y ha contribuido -directamente e indirectamente- al progreso de los arquitectos catalanes en su conjunto, a su prestigio profesional.

Si algo ha caracterizado la transformación de Barcelona desde 1979, el modelo Barcelona, ha sido el elevado grado de colaboración de los diferentes actores, públicos y privados que han intervenido. El Colegio de Arquitectos de Cataluña quiere aprovechar esta ocasión para expresar la convicción que la colaboración sigue siendo fundamental para aprovechar las oportunidades estratégicas que la posición lograda ofrece, y para anunciar que como institución y como colectivo comparece en este escenario con determinación renovada.

Los actos de entrega de la Medalla de Oro del Colegio de Arquitectos de Cataluña serán programados en las próximas semanas.



El interés arranca en lo que permanece
febrero 1, 2007, 4:34 am
Filed under: Arquitectura Moderna, Curtis

ANATXU ZABALBEASCOA 31/01/2007

Cuando en 1982 William J. R. Curtis escribió la primera versión de La arquitectura moderna desde 1900 estaba indignado por las definiciones reduccionistas en las que, consideraba, se habían basado otros historiadores de ese periodo de la arquitectura. Para él, la perspectiva de otros estudios canónicos sobre el tema (los de Sigfried Giedion, Kenneth Frampton, Manfredo Tafuri o Francesco Dal Co) era monolítica, cuando no eurocéntrica o amerocéntrica. William Curtis quería demostrar cómo los maestros modernos habían aprendido, digerido y transformado la herencia del pasado. Y cómo la arquitectura contemporánea continúa nutriéndose de esa misma fuente.

Así, tratando de evitar una explicación simplista de un fenómeno que transformó las ciudades, cambió la estética y alteró la vida de la gente, este historiador dividió el punto de vista de su análisis y trató de levantar un mapa a la vez ideológico, social, estético, simbólico y político de la arquitectura moderna. El libro vio una segunda edición con un epílogo seis años después. Una década más tarde, el historiador hizo un ejercicio de autocrítica. Corrigió algunas cosas -rebajó, por ejemplo, la importancia dada al posmoderno Robert Venturi, cuya obra consideró sobrevalorada- y añadió siete capítulos. El resultado de esa tercera versión, que analiza las secuelas de la modernidad hasta mediados de los noventa, lo publicó Mondadori en italiano en 1996. Ahora, Jorge Sainz lo ha traducido al castellano para Phaidon. Se trata de un canon de la arquitectura moderna hecho desde un punto de vista claro: lo que a Curtis le interesa en arquitectura es lo que permanece. Y, para él, lo que permanece es lo que propone, lo que realmente cambia las cosas, nunca lo que las marea. Así, arquitectónicamente, el libro arranca con las raíces de la arquitectura moderna -que él sitúa en la pérdida de confianza en la tradición renacentista del siglo XVIII-, continúa con su cristalización -en la década 1920-1930-, sigue con su difusión y su transformación -desde 1950- y termina en el presente.

La arquitectura moderna de Curtis es de los pocos libros de su género que ha investigado a fondo culturas arquitectónicas emergentes, como las de México o la India en los años sesenta y setenta. La modernidad de las viviendas de renta media en Hyderabad (India), que Balkrishna Doshi firmó en 1968, o la mezcla de lo global con lo local que cuajó en la obra del mexicano Teodoro González de León sustentan la tesis fundamental del historiador: la vanguardia recurre con frecuencia al pasado. “Rem Koolhaas ha desarrollado un discurso de discontinuidad, pero muchos de sus edificios se apoyan en estructuras espaciales heredadas de arquitectos modernos, como Le Corbusier: esqueleto Domino de 1914 o los suelos interpenetrables del Palacio de los Soviets de 1931. Koolhaas comenta, invierte y manieriza esa herencia”, afirma Curtis.

Como crítico, Curtis ha censurado el oscurantismo, la falsa teoría o el argot ininteligible de muchos libros de arquitectura. Esta búsqueda de la claridad se refleja en el libro. Como seguramente no podía ser de otra manera, éste es uno de los compendios más asequibles del género. Lo pueden leer con idéntico interés estudiantes y estudiosos. “Uno de los objetivos de escribir una historia de la arquitectura”, sostiene, “es abrir los ojos de gente que todavía no se ha dado cuenta de cómo la arquitectura influye en su vida. Enseñarles a ver. Pero el libro es sólo el principio. La arquitectura debe experimentarse, habla por sí misma, se comunica en silencio, aunque a muchos arquitectos contemporáneos les guste hacer ruido”.