“Cuando la trama es muy densa, cuando la reja es omnipresente, nos sentimos entre rejas” | ”Siempre me pregunto si lo que construyo es demasiado parcial, si lo aprobará la gente” | ”La arquitectura no es más que un árbol, debe crecer en concordancia con su entorno”
El acceso a Barcelona desde el aeropuerto está ahora marcado por las dos torres del arquitecto Toyo Ito que dan entrada al recinto de la Fira en Pedrosa: un rascacielos rojo de formas sinuosas, y otro de planta cuadrada, blanco y rojo. Toyo Ito, que hoy inaugura su fachada para el edificio de apartamentos Suites Avenue en el paseo de Gràcia, ante la Pedrera, presentó ayer una exposición sobre su obra española en Casa Àsia.
Estamos en tiempos de crisis, de cambio. ¿Cómo le afectan a usted y a su arquitectura?
Me afectan, como a todos, pero menos, porque la mayoría de mis clientes son institucionales. En los últimos años, pródigos en obras icónicas y excesos formales, la arquitectura ha recibido gran atención mediática.
¿Qué opina de estos años?
La arquitectura comercial ha llevado a los iconos, y los iconos han llevado al expresionismo. No creo que haya sido mi caso, porque mis clientes son, como le decía, públicos, y en la arquitectura pública hay programas estrictos. Yo intento construir edificios en los que la gente se sienta cómoda y circule con libertad.
¿Cree que las crisis ofrecen nuevas oportunidades?
Sí. Empecé a trabajar en 1971, con 30 años. Pronto llegó la crisis del petróleo. No tuve encargos hasta cumplir los 45. Mis sueños se vieron destrozados. Pero fue durante esos años duros cuando yo decidí, pese a todo, dedicarme a la arquitectura. Y le diré, por experiencia, que quienes son capaces de sobreponerse a periodos adversos tienen posibilidades de llegar a alguna parte.
Como arquitecto, ¿qué preguntas intenta responder?
La arquitectura se puede entender como algo similar a la literatura. Se parte de una teoría propia y luego se va construyendo una obra que tiene muchos ingredientes sociales. Siguiendo ese proceso, siempre me pregunto si la idea en la que me baso para construir es demasiado parcial, si logrará la aprobación de la gente. Otros colegas siguen una línea predeterminada. Yo decido en función de cada proyecto, aun a riesgo de vivir en la duda.
En su exposición muestra diversos trabajos españoles. ¿Qué puede decir acerca de su experiencia en España?
He aprendido mucho aquí. En esta sociedad el arquitecto es considerado y respetado. En Japón no pasa esto. De modo que trabajar en España me ha dado valentía. Su trabajo en Barcelona es peculiar.
¿Qué le pidió la Fira?
La obra de la Fira es el mayor proyecto que tengo en España. No empieza de cero. Debía ensamblar piezas preexistentes y otras nuevas. Es un proyecto urbano. Quise reflejar un espacio fluido. La gente se pregunta por qué diseñó una torre redonda y roja, y otra cuadrada y bicolor. Eso tiene que ver con mi proyecto para la mediateca Sendai, en Japón. Aquel era un edificio cúbico, con unas columnas orgánicas redondeadas en su interior. Aquí siempre quise hacer una torre de planta redonda y otra de planta cuadrada, pero, esta última, con un alma redonda. Respecto al color rojo, es el color de la tierra. Es un color apasionado, alegre. Y casa bien con Barcelona.
Barcelona es una ciudad marcada por la uniformidad del Eixample. Pero en poco tiempo ha visto crecer un downtown, con numerosas torres, en el Fòrum y otro en l’Hospitalet.
A mí tampoco me gustan demasiado las alturas: prefiero estar cerca del suelo y en el centro de la actividad. Pero el crecimiento en altura puede ser necesario. Ahora bien, no me gustan las aglomeraciones de rascacielos, la pérdida de horizontes. Cuando la trama es muy densa, cuando la reja es omnipresente, el ciudadano se puede sentir entre rejas.
Las ciudades fueron de sus habitantes. Ahora compiten en una liga global. ¿Qué hacen los arquitectos para conservar la ciudad como ámbito habitable?
La arquitectura no es mucho más que un árbol. Los árboles crecen en concordancia con su entorno. Pero algunos arquitectos construyen sin considerar su entorno, creando un orden particular. Yo no lo hago, porque creo que sólo hacemos bien el trabajo cuando lo acomodamos al entorno.
Barcelona, 17 mar (EFE).- El arquitecto japonés Toyo Ito, que mañana inaugura en Barcelona una intervención en la fachada de un edificio frente a La Pedrera, ha mostrado su esperanza en que la arquitectura evolucione hacia formas de la Naturaleza.
En un encuentro reducido con algunos medios de comunicación, Toyo Ito ha indicado: “más que una predicción, mi esperanza es que la Arquitectura salga de esa estética cuadriculada y de cubos y evolucione hacia una posición más cercana a la Naturaleza”.
El arquitecto japonés ha hecho hincapié en que “no se trata de imitar la forma de la Naturaleza o las formas orgánicas, sino que debemos tratar de aprender cómo establecemos la relación con la Naturaleza para seguir sobreviviendo”.
La presencia de Toyo Ito en la ciudad condal coincide con la apertura en Casa Asia de una exposición sobre sus proyectos más recientes en España, entre ellos el recinto de la Feria de Barcelona de Gran Vía, o los parques de Relajación de Torrevieja (Alicante) y de La Gavia (Madrid), y de la inauguración mañana del edificio de apartamentos “Suites Avenue”, en pleno paseo de Gràcia y en frente de La Pedrera.
En el “Suites Avenue”, que acoge 42 apartamentos de lujo equipados con lo último en domótica, Ito ha intervenido únicamente en la fachada, que sigue las líneas ondeadas de La Pedrera y se compone de una serie de franjas de acero nacaradas que reflejan diferentes tonalidades de color a lo largo del día.
“La referencia a Gaudí es inevitable”, admite el arquitecto nipón, quien confiesa: “venero la arquitectura de Gaudí, pero no pretendía en ningún momento imitar su expresión tal como es, sino que quería reflejar su dinamismo y fluidez como si fueran las olas del mar y así poder corresponder con La Pedrera y con Gaudí”.
El arquitecto japonés no busca una arquitectura abstracta e inorgánica basada en la geometría pura del Modernismo, sino “una más libre y orgánica partiendo del método de la geometría no lineal”.
En su última visita a Barcelona, Toyo Ito visitó la Sagrada Familia y cuando le preguntaron por el túnel del AVE expresó su posición crítica a que esta infraestructura pasara junto al templo diseñado por Gaudí “porque no tenía conocimiento sobre este proyecto”.
“Ahora, después de que el consorcio me haya facilitado más información, creo que los responsables del túnel están tomando las medidas suficientes y espero que no se produzca ningún daño en el templo, porque la Sagrada Familia es un monumento simbólico a nivel mundial”, ha dicho.
Preguntado por la actual crisis económica, Toyo Ito asegura que no está afectando a ninguno de sus proyectos” y añade que todos los contratos con los edificios comerciales en los que está trabajando se cerraron antes de la crisis.
Para Ito, “la actual crisis económica ha frenado cierta tendencia en la Arquitectura hacia la desmesura de los últimos años, en los que además “la Arquitectura se había convertido en un instrumento mediático”, una opción sobre la que ha tenido siempre una opción muy crítica.
El proyecto de la Feria de Barcelona ocupa la mayor parte de la exposición de Casa Asia, con maquetas de sus dos torres Porta Fira, en la plaza Europa de L’Hospitalet: la torre blanca de oficinas (Realia), que se inaugurará en mayo, y la torre roja (hotel), que abrirá sus puertas en octubre próximo.
Además de las maquetas y paneles de proyectos arquitectónicos, la exposición incluye otros trabajos de Ito ligados al diseño como el banco Ripples, diseño ganador del XX Premio Compasso d’Oro, basado en el concepto de las ondas concéntricas creadas en el agua al tirar una piedra.
